EL ORDEN DIGITAL

jueves, 27 de marzo de 2014

Reunión de mineras y proveedores locales genera expectativas



 Reunión de mineras y proveedores locales genera expectativas

Apostar a un futuro minero sustentable


Las cámaras empresarias que nuclean a las empresas mineras que operan en Santa Cruz y a los proveedores locales del sector, Camicruz y Capromisa, respectivamente, mantuvieron una fructífera jornada de trabajo en Río Gallegos

(Por Roberto Mendoza especial para La Opinión Austral)


Mientras muchas miradas políticas, periodísticas y comunitarias prestaban atención a los actos, gestos y declaraciones de mayor o menor impacto que se generararon esta semana en Río Gallegos con la visita del ministro Julio De Vido junto a su plana mayor; en los salones del Hotel Patagonia de la capital santacruceña se producía una reunión que, si se cumplen las expectativas allí generadas, tendrá efectos muy positivos.
Es que entre las cuatro paredes del Patagonia, las principales empresas mineras que operan en Santa Cruz, junto a una nutrida representación de los proveedores locales y funcionarios del Ministerio de la Producción, mantuvieron una jornada de trabajo en la que analizaron las cifras y datos duros que conforman la realidad de la forma en que se ejecuta el mentado compre local en nuestra provincia, y avanzaron en lograr que esos registros estadísticos comiencen a mostrar una perfomance mucho más favorable para que la participación de las pymes locales en la industria minera sea mayor.
Una novedad importante y que muestra el trabajo que se viene realizando desde la cámara de los proveedores mineros, Capromisa, es que además de sus máximas autoridades, estuvieron presentes los delegados de cada una de las localidades santacruceñas, por lo que el aporte tanto de experiencias como de propuestas, fue todo lo amplio que la situación lo requería.
Las compañías mineras, por su parte, llevaron a la reunión además de las autoridades de la entidad que las agrupa, Camicruz, a los responsables ejecutivos de las áreas de compras y de toma de decisiones de las principales empresas: Goldcorp (Cerro Negro), Minera Triton Argentina (Manantial Espejo), Yamana Gold (Cerro Moro), Patagonia Gold (Lomada de Leiva y Cap Oeste), Minera Santa Cruz y Cerro Vanguardia.
El Ministerio de la Producción se hizo presente por medio de su titular, Harold Bark, el secretario de Minería, Leopoldo Klein, y el de Comercio, Jorge Arias.

Remontar las cifras

Como ya mencionábamos en este mismo espacio la semana anterior, la intención de los miembros de Capromisa, que fueron los principales motorizadores de esta reunión, es que se logre un considerable aumento de la participación que hoy tiene el capítulo local en el volumen de compras que anualmente realizan las empresas mineras.
Para lograrlo, son conscientes que es necesario lograr acuerdos que permitan cambiar el panorama actual, y para ello apuntan a lograr compromisos serios en tal sentido, porque la experiencia les ha demostrado que no basta con prepararse y estar en condiciones de competir con los proveedores nacionales e internacionales, sino que se necesita de una posición proclive a lograr ese cambio por parte de las áreas de compras, y que esto vaya más allá de las decisiones internas de cada compañía, sino que se transforme en un protocolo a aplicar por todas las empresas en su conjunto, como se hace en otras áreas, como estándares medioambientales o de seguridad.
En ese sentido, uno de los puntos de acuerdo más importantes, fue la coincidencia de la necesidad de que las empresas que operan en la provincia utilicen nomencladores comunes para solicitar los distintos bienes y servicios, y que se tienda a una homogeneización de los requerimientos y estándares con que se llevan adelante las contrataciones en cada emprendimiento.
Otro importante punto tratado, fue el de comprometerse a trabajar más a fondo en un mecanismo similar al de la Mesa de Homologaciones Mineras (MHM) que funciona en el orden nacional. La MHM es un mecanismo que se pergeño para responder a las necesidades de las empresas, suplantando bienes importados, cuando es posible, con los mismos productos pero surgidos de la industria nacional. En este caso, la propuesta es comenzar a individualizar de manera ordenada y organizada, los bienes y servicios que hoy se compran fuera de la provincia y que podrían ser producidos dentro de las fronteras de Santa Cruz, aportando así valor agregado local. Para lograrlo, hace falta, además de buena voluntad de las partes, por supuesto, identificar los productos que pueden ser producidos dentro de la provincia, el volumen que ello representa y los compromisos que avalen las inversiones necesarias para lograr la sustitución.

Mirar el futuro

Como se menciona al inicio de la nota, posiblemente esta reunión representa muchas perspectivas positivas para Santa Cruz, junto con el aporte nacional que mostró estar comprometido con el sector.
Y es así no tanto porque se trata de acuerdos en los que no se busca mayor aporte de dinero ni se anuncian nuevas inversiones, sino que lo que se trata es que las empresas inviertan mejor, desde nuestra perspectiva santacruceña, lo que de hecho están obligadas a invertir, y que se generen estándares que aseguren que eso continúe funcionando así.
Lograrlo no es una cuestión menor para nuestro futuro, porque para Santa Cruz lo más importante no es solo conseguir oleadas de inversiones, sino un flujo continuo de trabajo y generación y mantenimiento de contratación de bienes, servicios y mano de obra locales, y eso se logra brindando a las pymes la oportunidad de desarrollarse, mejorar y afianzarse, para continuar brindando sus servicios, incluso después de que el emprendimiento minero bajo cuyo paraguas comenzaron a trabajar, haya finalizado su ciclo.
Cuando llegaron los primeros geólogos y técnicos de Anglogold Ashanti a incoar los trabajos en Cerro Vanguardia, hace ya poco más de 20 años, contrataron alojamiento, viandas de comida, un albañil, un ayudante y un taller mecánico en San Julián, y cuando en 10 años más según perspectivas actuales el cierre de la minera metalífera se haya producido definitivamente, esos primeros proveedores seguirán estando, como lo están hoy, en San Julián, contratando empleados, pagando impuestos y realizando sus compras en el almacén del barrio.
Apostar a ellos es, entonces, apostar a un futuro sustentable.