EL ORDEN DIGITAL

viernes, 15 de marzo de 2013

VUELVEN A FUNCIONAR LA ESCUELA 56 Y EL JARDIN 39

El normal comienzo de clases en Puerto Deseado tuvo dos escollos principales. Uno de ellos, el problema edilicio de alta contaminación verificado por técnicos de la UNPA en el antiguo edificio de la ex Usina Eléctrica, ocupado desde hace dos décadas por el Jardín de Infantes número 39. El otro afectó la provisión de agua en la Escuela primaria número 56, inaugurada en 1986.
 En el caso del Jardín de Infantes 39, a pesar de las órdenes emanadas del Consejo Provincial de Educación, un numeroso grupo de padres y abuelos de los niños se opuso a que funcionara en edificios precarios y también impidieron el comienzo de clases en los salones de la Escuela para Adultos nro. 6, ya que no querían que los niños compartieran baños y otros espacios con adolescentes y personas mayores.
 Uno de los voceros de las familias, que mantuvo acaloradas discusiones con supervisoras y directores del nivel inicial,  destacó esta semana que "relativamente las condiciones de seguridad e higiene avanzaron bastante", aclarando que "el tema de los baños, que era lo más complicado por las pérdidas y todo lo que había que arreglar, ya está". Aprovechó para agradecer "a la gente de la municipalidad, los chicos que trabajaban, que lo han hecho intensamente para poder arreglar todo eso".

 Primero los chicos
 Otro de los temas de gran preocupación era la falta de revestimiento en las columnas, con el consiguiente peligro para los niños ante un resbalón o una caída. "Las columnas ya están revestidas menos una que necesita algunas reformas. Los vidrios están todos con el contact que le han puesto. Esto no es lo esencial pero algo se ha logrado", reflexionó, considerando que se ha logrado " gracias, un poco, a la fuerza que hemos puesto de pelear por los chicos para que se pueda seguir diciendo “primero los chicos” y llevarlo a la práctica y no solamente decirlo".
 Tanques con hongos
 Hoy, viernes, luego de tres días sin clases, vuelven a las aulas también los alumnos de la escuela primaria nro. 56 "Krewen Kau", ubicada en el populoso Barrio Centenario. Los sucesos se precipitaron cuando una inspección de rutina, en el verano, determinó algunos inconvenientes en el sistema de distribución de agua. El problema fue minimizado, se resolvió el cambio de algunas cañerías, y todo parecía desarrollarse con normalidad hasta que un grupo de padres resolvió intervenir.
 Durante una reunión realizada el sábado pasado, y tras un dictamen dudoso que habría aprobado el estado de los tanques, uno de los padres presentes pidió autorización para subir al entretecho y observarlos, encontrando en su interior una gran cantidad de hongos. Esto llevó a buscar la intervención del director de Servicios Generales del municipio, Francisco Nahuelquín. Al corroborar los dichos y observaciones sobre el mal estado del interior de los tanques, producto de veintisiete años de antigüedad, se procedió a su reemplazo, con los consiguientes movimientos y refacciones dentro del establecimiento.

 Agua apta
 Felizmente las tareas fueron realizadas rápida y eficazmente por el personal municipal, en tanto la directora de la escuela, Silvina Cudugnello, informó que se aguardaba un informe bromatológico sobre la calidad del agua. En horas de la tarde del jueves se conoció el dictamen positivo en ese aspecto, lo que permite a partir de hoy la reanudación del ciclo lectivo.