EL ORDEN DIGITAL

martes, 26 de marzo de 2013

A RAIZ DE UNA PROTESTA DE LA UOCRA HUBO MOMENTOS DE TENSION FRENTE A LOS ESTUDIOS DE FM DESIRE

Un incidente con fuertes repercusiones mediáticas se produjo ayer en la ciudad de la ría, cuando una mujer expresó su indignación en una emisora local. La presencia de los dirigentes de la UOCRA en los estudios incrementó su ira y mantuvieron un fuerte cruce de acusaciones en los pasillos. Según algunos testigos, se habrían registrado algunos golpes frente al edificio de la radio.
 Desde hace diez días un grupo de representantes de la UOCRA instaló una carpa azul en pleno centro de Puerto Deseado, frente al edificio municipal. La calle Brown, que a esa altura es de doble mano, tiene totalmente interrumpido uno de sus carriles, y el otro bloqueado con piedras y otros elementos fácilmente removibles. Es, además, el camino más directo hacia el Hospital, la Comisaría y uno de los cuarteles de Bomberos.
 Ya la semana pasada, una joven madre de tres hijos había formulado públicamente una queja porque un perro había mordido a una de sus niñas y la medida de protesta obligó a pedir permiso a los gremialistas para poder avanzar por el carril en el que no se encuentra la carpa. En la mañana del lunes fue otra mujer, María Esther González, directora del Museo Mario Brozoski, quien planteó en duros términos y en medio de una crisis nerviosa, en el aire de FM Desiré, su indignación por las dificultades que vivió al tener que trasladar a su madre, de avanzada edad,  hacia el Hospital, por los obstáculos mencionados.

 Distintas visiones
 De inmediato comenzaron a escucharse voces de vecinos de la ciudad con distintas opiniones, inclusive algunos que reconocían la justicia del reclamo, pero desaprobaban el corte de una calle principal. Otros, a su vez, respaldaban la actitud de los hombres de la construcción.
 Pasado el mediodía se presentaron en la emisora Hugo Torrigiani y Fabio Cattani, representantes del gremio, ofreciendo algunas explicaciones y sosteniendo que el corte no era total, ya que a quienes les solicitaban por razones atendibles, se les permitía transitar la vía mencionada. En esta etapa mantuvieron algunos intercambios y debates con los oyentes que cuestionaban la medida.

 Fuerte encontronazo
 La situación se complicó cuando la mujer que había cuestionado severamente el corte se hizo presente en el hall de Radio Desiré, aguardando la salida de Torrigiani y Cattani, a quienes increpó duramente planteando la posibilidad de un agravamiento en la salud de su madre en caso de no poder llegar rápidamente al Hospital Distrital. La fuerte discusión se prolongó por varios minutos y continuó en las escaleras y veredas del edificio, hasta que, según algunos de los que observaban la escena, un transeúnte habría propinado algunos golpes de puño a uno de los hombres de la UOCRA cuando ascendía a su camioneta.
 Algunas personas que se encontraban en el lugar habrían mediado para aquietar los ánimos y María Esther González fue acompañada nuevamente hasta el hall de la emisora, donde trataron de calmarla hasta que llegó raudamente una ambulancia del nosocomio local con personal paramédico que controló su tensión arterial para asegurarse que estuviera en buenas condiciones de salud. Más serena, se habría retirado por sus propios medios ya que, como manifestaba, quería volver a su lugar de trabajo.