EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 27 de febrero de 2013

FLAVIO FIGUEROA: "VENIMOS DE UNA SEQUIA DE CINCO AÑOS"

Productor deseadense compró carneros puros de Australia para mejorar la genética
 El productor ganadero Flavio Figueroa, propietario de la cabaña Cabo Blanco, manifestó, en relación con el reciente acto por el centenario de la Sociedad Rural de Puerto Deseado, que “cien años de una institución marcan muchas cosas, son un hito histórico. Estoy contento también porque se acercaron ex presidentes, como Ronnie Vain, Domingo Domínguez, que ya sabemos que es otra institución más, y Feijó. Además hubo gran cantidad de productores de otros puntos de la provincia y de Chubut, vino el Presidente de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas), y muchos amigos y productores jóvenes”.
 En declaraciones al canal 5, que depende del municipio, manifestó que “las cabañas que vinieron de merino son las tope de Argentina. Institucionalmente estoy muy feliz porque hoy me toca ser el vicepresidente y salió todo muy bien. La comisión de damas también trabajó muy bien y los socios acompañaron. Además la presencia del Gobernador con un buen discurso, así que estamos muy conformes por parte de la institución. Vino la cabaña más importante de la Argentina, que es Leleque. Después se sumaron otras cabañas que vienen trabajando muy bien hace muchos años, como Manantiales, Río Pico, y cabañas nuestras de Santa Cruz que son centenarias, como por ejemplo Floradora”.
 
 Jamieson
 Recordó que “un momento muy emotivo fue el reconocimiento a Patricio Jamieson, que es un gran amigo, un gran colaborador, un hombre de mucho trabajo, un gran cabañero, y realmente es una pérdida para la ganadería y para la producción. El nos ha dejado una enseñanza, unas lecciones, no solamente en lo que es la oveja, sino en la forma de proceder, de manejarse en la cuestión ética, así que hubo un reconocimiento de la Sociedad Rural al abrir el remate de Domingo Domínguez, que lo conoce de toda la vida, que ha transitado varias provincias y varios remates con el”.

 "Se nos va la vida en esto"
 El vicepresidente de la Rural deseadense se refirió concretamente a los logros de su cabaña al decir que "hicimos excelentes precios con los carneros, vendimos las borregas. Los productores de la zona realmente valoran el esfuerzo que uno hace en inversiones genéticas, y  es mucha más la satisfacción por el reconocimiento del trabajo que por el negocio en sí de vender diez carneros”.
  “Nosotros -agregó entusiasmado- estamos trabajando fuertemente porque queremos realmente introducir una mejora real y efectiva en el merino. Independientemente de los premios y de las disposiciones de sacar un gran campeón, nosotros queremos meter un kilo más de lana por animal, buena figura, buen tacto de lana. Digamos que se nos va la vida en esto. Claro que si ganamos un premio no interesa, pero no es el objetivo principal, y ese objetivo se traduce en los productores que compran nuestra genética”, señaló.

 Genética
 Puso de relieve la fuerte inversión que ha concretado para lograr sus objetivos al indicar que "este año fuimos a Australia y trajimos cinco carneros puros de pedigree en sociedad con una cabaña de Chubut, y los productores en estos momentos están cumpliendo la cuarentena en Buenos Aires". Destacó que "ha sido una apuesta muy fuerte de Cabo Blanco para traer genética directa de Australia, para inseminar la majada. Con esos productores estuvimos 20 días en Australia. Realmente aprendimos muchísimo y vimos que todavía podemos mejorar, tenemos mucho para mejorar, ha sido un esfuerzo grande, y esperemos que de acá a dos años se vean los frutos con las crías, con los corderos. Por suerte nos apoyan en todos lados, pero acá en mi casa, que es Deseado, estoy muy contento y muy agradecido con los productores, porque para ellos también es un esfuerzo adquirir carneros, y quiero reconocerlo”.


 Lluvia salvadora
 Con respecto al notable déficit de precipitaciones que se viene padeciendo, aseveró que "la lluvia que cayó en diciembre fue una lluvia salvadora porque no llovía desde junio, los corderitos se estaban aguachando, algunos se estaban muriendo, y con la lluvia de diciembre gracias a Dios los corderos se pusieron en buenas condiciones, se van a criar bien". "El tema es que venimos de una sequía de cinco años, el déficit de agua que hay es notable, la tierra realmente ha chupado todo y vamos a necesitar otra lluvia más antes del servicio para que haya un buen celo. Esperemos que llueva en el invierno, y cuando sea la preñación haya pasto como para que la oveja tenga leche y pueda criar el cordero. Muchos productores han tenido bajo porcentaje de señalada y eso se siente”, concluyó.

Fuente: Dir. Gral. de Medios MPD