EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 29 de febrero de 2012

DIPUTADA NACIONAL POR SANTA CRUZ RECLAMA IMPORTACION DE MEDICAMENTOS ONCOLOGICOS Y PARA EL VIH-SIDA

La diputada nacional por la Unión Cívica Radical, Elsa Alvarez se mostró preocupada por “faltante de medicamentos de primera necesidad”, desde que el Estado ejerce un fuerte control en las importaciones de nuestro país.
TiempoSur dialogó con Alvarez y explicó que pidió al Gobierno que “instruya a Guillermo Moreno para que permita la importación de medicamentos oncológicos y antivirales para el SIDA”.
La radicalista expresó que es “necesario tener un gesto político y de buena voluntad”.
Sostuvo que “en ciertos medicamentos se están arbitrando los medios para que con drogas similares se puedan suplantar. Sabemos que están faltando ansiolíticos, y también de problemas digestivos como Reliverán o Buscapina”.
La Legisladora santacruceña, indicó que “la Secretaría de Comercio Interior ha implementado una serie de restricciones que han provocado la escasez de remedios, pero no existen en la práctica alternativas nacionales para los que se utilizan en tratamientos oncológicos y antivirales para el HIV”, explicó Alvarez.

Stock
La referente de la UCR aseveró que “los laboratorios reconocen que tienen stock para 30 o 60 días, y de acuerdo al relevamiento realizado podemos manifestar que de ahí en adelante la situación se va a complicar”. “Además nos preocupan las limitaciones para el ingreso al país de los principios activos, sustancias indispensables para lograr el efecto farmacológico de un remedio”, dijo.
Indicó que “el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, reveló que en algunas provincias como por ejemplo el Chaco, está faltando morfina, droga que se utiliza, para aliviar el dolor de los pacientes con cáncer terminal, advierten que se estaría privilegiando la distribución en las farmacias de Capital y gran Buenos Aires, en detrimento del interior”.
“Para el secretario Moreno es lo mismo frenar las importaciones de un producto de lujo, o de un auto, que de un medicamento, que debe ser considerado como un bien social. Interrumpir el tratamiento a pacientes que pelean por su vida, por medidas económicas, es inhumano”, criticó Alvarez.

TIEMPO SUR