EL ORDEN DIGITAL

martes, 15 de noviembre de 2011

Nuevo reclamo de supervisores de YPF/ Podría volver a faltar combustible

Los 220 supervisores pertenecientes al Sindicato de Petroleros Jerárquicos plantearon la posibilidad de que resurja el conflicto que estalló el año pasado con las medidas de fuerzas tras el incumplimiento del acta que prometía un aumento salarial para el sector.
En este sentido, Ariel Rivera, supervisor de YPF, manifestó en Radio del Mar: “estamos solicitando al gremio que nos informe acerca del estado de las negociaciones con YPF, con el Ministerio de Planificación y con el Ministerio de Trabajo que se firmó en diciembre del 2010”.
Asimismo, recordó que el acta que se firmó en aquella ocasión reconocía a los supervisores dentro del Sindicato de Trabajadores Jerárquicos y les concedía un aumento salarial. “Hasta el momento no tenemos ninguna respuesta de ninguno de los dos puntos” reconoció Rivera. “La empresa dice que nosotros somos personal del Supeh, pero Supeh no tiene reconocido ningún convenio de jerárquicos, o sea que la gente de supervisores y demás están al aire, por eso que no hay ningún reconocimiento de pago de horas extras, de viandas” agregó.
Por otra parte, en cuanto al plano salarial, explicó que “están en un 40 o 50 por ciento por debajo de cualquier sueldo de supervisor de otra operadora y de otra contratista”. Por tal motivo, buscan nivelar sus haberes con los salarios percibidos a través del convenio de los trabajadores jerárquicos.
En cuanto a la reunión anunciada por parte del sindicato, señaló que tuvo conocimiento de la misma por medio de las declaraciones vertidas por medios radiales, pero que no tiene mayores detalles al respecto.
Rivera opinó que un paro de los trabajadores jerárquicos de Chubut y Santa Cruz “puede implicar muchas cosas, como pasó el año pasado con el desabastecimiento total de combustible de parte de nosotros”.
En cuanto a la fecha programada para el paro manifestó que aún no está fijada debido a que se decidirá en reunión con el resto de los trabajadores. (Fuente: El Patagónico)