EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 18 de mayo de 2011

SE VIENE EL INVIERNO, SEGUN LOS PRONOSTICADORES

La temperatura en Santa Cruz descenderá a registros negativos esta semana y se esperan nevadas para el viernes, debido a un frente de aire frío que avanza desde la Antártida y anticipa el invierno en la región, anunció ayer la oficina meteorológica que funciona en el aeropuerto local.
A partir de hoy comenzará a rotar el viento cálido del norte hacia el sudoeste, aunque con una intensidad de 50 a 60 kilómetros por hora que «no es nada» para la zona, donde suelen soplar a 100 y con ráfagas que llegan a los 150, dijo a Télam el pronosticador Oscar Bonfili.
Ese cambio, indicó, traerá «cambios significativos» en el clima, con «nieve en la cordillera, descenso paulatino de la temperatura y números por debajo de cero grados», lo que anuncia «la entrada del invierno» en la Patagonia.
La jornada se presentaba ayer con una máxima en torno de los 12 grados, «nubosidad abundante» en toda la provincia y «lluvias en la zona central», condiciones que «son similares en toda la región», indicó.
La masa de aire antártico que ingresará al continente hará bajar el sábado el registro térmico a -3 grados, con máximas de entre 2 y 3 positivos, precisó el pronosticador y señaló que la tendencia para el periodo mayo-julio, los meses más fríos del año con medias que rondan 1 grado, no anticipa «nada fuera de lo normal».

Estadísticas
«Según estadísticas de los últimos 100 años, la mínima absoluta (registro más bajo) para junio fue de -19 grados en 1907, 1912 y 1930», en tanto para julio fue mucho más reciente y «de -20,2 grados en 1.982», durante la guerra por las Islas Malvinas, precisó Bonfili.
Ese año el frío se sintió con rigurosa crueldad: el agua se congelaba en las cañerías y al dilatarse las hacía estallar, las calles eran pistas de hielo y los autos se tornaban ingobernables, hubo muchas fracturas por caídas y el dolor de oídos por el viento helado hizo llorar a más de uno.
También el año siguiente tuvo un invierno muy frío, en tanto como fenómeno excepcional se registra la gran nevada de 1995, cuando sólo los topes de los tendidos eléctricos emergían en los campos del manto blanco, que sepultó miles de ovinos.
Lo insólito esa vez fue el impacto en las ciudades, que han crecido en población y por el calor que emiten la calefacción hogareña y la actividad industrial no suelen acumular mucha nieve, y el 29 de julio de ese año amanecieron tapadas hasta la altura de las ventanas.
La gran nevada aisló poblaciones, causó cuantiosas pérdidas en los sectores rurales y no pocos gastos domésticos, pero para los chicos fue una fiesta inesperada con pistas de patinaje en las lagunas congeladas y partidos de «chueca» -un deporte regional sobre trineos- en cualquier terreno helado.
Según las previsiones meteorológicas, hasta ahora nada indica que vayan a ocurrir este año situaciones «fuera de lo normal» durante el invierno en Santa Cruz, a donde el frío comenzará a sentirse esta semana por el aire antártico que llegará también a otras regiones del país, según pronosticó Bonfili. 


LA PRENSA DE SANTA CRUZ