EL ORDEN DIGITAL

lunes, 31 de enero de 2011


Basurales clandestinos que no deben existir
La desidia y la falta de sanciones afean la ría Deseado


El viajero que llega a Puerto Deseado encuentra en su entorno uno de los lugares más privilegiados por la naturaleza en la provincia de Santa Cruz. Imponentes cañadones, playas, bahías, promontorios rocosos de origen volcánico, una variedad de avifauna sorprendente, antiguos faros, acantilados donde anidan cuatro especies de cormoranes, apostaderos de lobos marinos, islotes poblados por miles de pingüinos y muchos otros atractivos. Pero también, lamentablemente, descubrirá los resultados de la desidia y la falta de respeto al prójimo en distintos lugares, especialmente en los basurales clandestinos.

El municipio deseadense, a través de la Dirección de Turismo y con la colaboración de la Fundación Conociendo Nuestra Casa, Prefectura Naval Argentina y otras entidades locales, convoca anualmente a una campaña de limpieza de la zona costera, en la que suelen recolectarse grandes cantidades de residuos de todo tipo.
Desde hace varios años, un grupo denominado "Una familia como la suya", ante la incomodidad de encontrar suciedad permanentemente en la zona denominada "Cueva de los Leones", tomó por su propia cuenta la responsabilidad de cuidar el lugar, mejorarlo y embellecerlo. Y aquí también debemos acotar que en más de una oportunidad se quejaron porque a las pocas horas ya estaba nuevamente en un estado parecido al anterior.
La Prefectura Puerto Deseado ha tomado bajo su cuidado una laguna ubicada frente al puerto local y contiguo a la dependencia de esa fuerza de seguridad. En periódicas tareas de limpieza han recogido basura de todo tipo y tamaño. En algunos casos puede atribuirse esta situación a los fuertes vientos reinantes en la zona, que arrastran cartones y plásticos en distintas direcciones.
En las orillas de la ría es frecuente encontrar restos de elementos pertenecientes a embarcaciones: cajas de cartón y telgopor y otros residuos que probablemente fueron arrojados en alta mar y traídos por las corrientes.
La demora, de varios años, en concretar una proyectada planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos, cuyos estudios estaban completos y aprobados, es uno de los factores determinantes de la aparición de bolsas plásticas, en cantidad de varios miles, enganchadas en la vegetación originaria. El espectáculo es penoso y denigra uno de los paisajes más bellos y variados de la costa patagónica.
Todos estos factores se agravan por la desidia de algunos habitantes de Deseado que generan en forma periódica, basurales clandestinos en distintos puntos de la zona urbana. A veces se trata de un terreno baldío, un lugar destinado a alguna construcción, o cualquier sitio que gente desaprensiva utiliza para descargar desde escombros hasta electrodomésticos en desuso, colchones y todo tipo de residuos. Cabe acotar que existen en la ciudad empresas privadas que prestan el servicio de volquetes para obras en construcción o simplemente para lugares donde se debe desechar una cantidad notable de elementos. En muchas ocasiones, este tipo de tarea la realiza, gratuitamente, la secretaría de obras públicas de la municipalidad a través de un simple pedido del vecino.
En los últimos días se pudo observar en dos lugares donde precisamente hay carteles de notable tamaño que indican "No arrojar escombros", que, casi irónicamente, a su alrededor se han depositado mucho más que escombros. Uno de esos sitios, que aparece en la fotografía, se ubica a menos de cincuenta metros de la costanera local, a escasos metros del agua, y sobre uno de los caminos que conduce a los principales atractivos costeros en la zona este de la ría Deseado.
Más allá de las campañas de concientización y los operativos de limpieza, posiblemente aquellos que no saben convivir estén requiriendo un régimen más estricto de vigilancia y sanciones para que los mismos deseadenses y los turistas que llegan desde los más diversos países puedan disfrutar sin limitaciones cada espacio de la reserva natural que pronto se transformará en "parque interjurisdiccional".