EL ORDEN DIGITAL

martes, 23 de noviembre de 2010

Lo dijo en su habitual columna por FM DESIRE

Reflexiones del párroco de Puerto Deseado



José Domenech habló del poder, la impunidad y las mafias


El cura párroco de Puerto Deseado, José María Domenech dijo el pasado fin de semana que "aunque algunos políticos son una desgracia, y así fue a lo largo de toda la historia, no tenemos que generalizar, porque ni todos los políticos son iguales, ni todos los médicos son iguales, ni todos los hospitales, ni todos los abogados, ni todos los jueces, ni todos los curas somos iguales".

"Es mentira que hay profesiones que llevan al descalabro", opinó, agregando que "hay enfoques equivocados en ciertas profesiones, o en ciertas profesiones es más fácil equivocar el enfoque".

En este contexto se preguntó "qué es gobernar, qué es ser gobernante", respondiendo que "según la respuesta, podremos tener las concepciones posteriores", para agregar que "según la iglesia, gobernar es estructurarlo todo para el bien de todos, para el bien de común, cuidando especialmente el bien de las personas, sobre todo de las más débiles".

"Cuando un gobernante descuida el bien de los más débiles y de los más pobres, es un mal gobernante; cuando un gobernante gobierna fundamentalmente para los poderosos, es un perverso gobernante, y desgraciadamente este mundo está manejado por los poderosos", sentenció el salesiano.



El dolor de los honestos

En otro tramo de su mensaje, Domenech consideró que "hay algunos gobernantes que intentan ser honestos y la pasan muy mal porque los poderosos les rompen el alma, y les rompen el cuerpo y todo lo que les puedan romper, porque ellos tienen el poder de decidir, el poder de informar, el poder del dinero".

"¿Por qué nuestro mundo está perdiendo áreas verdes, por qué nuestro mundo está perdiendo áreas naturales, sanas? Porque los poderosos están haciendo lo que les da la gana, porque los países se ponen de rodillas delante de ellos", remarcó, haciendo referencia a países latinoamericanos donde "las mineras pueden actuar prescindiendo del daño ecológico que puedan provocar". "Si el gobernante quita esa exigencia, eso es ponerse de rodillas", añadió el religioso.

Sobre este particular puso de relieve en que en nuestro país "el estudio del impacto ecológico es una de las condiciones para que puedan trabajar, la ley lo exige".

"Hay muchas decisiones que son tomadas bajo presión, y el gobernante que no tiene agallas para enfrentarse y buscar el bien común, es un perverso gobernante, y lo elegimos no para que nos mate, sino para que nos ayude para que las cosas vayan mejor", reflexionó el párroco deseadense.



Lucha contra la droga

"Aquí mismo me han dicho que mientras grite contra la droga, y mientras acuse a alguien concreto porque está vendiendo paquetitos, los jefes de la droga no me dirán nada, pero cuando me meta con la organización y me meta con poder, ahí si me la juego", denunció, "Es feísimo escuchar a un policía que me dice: "Padre... ¿qué hago? ¿qué hacemos nosotros si agarramos a uno y al poco rato sale"... lo he escuchado aquí en Puerto Deseado", agregó, indicando que "la policía está amarrada en muchas cosas y los gobernantes están amarrados en muchas cosas, y eso lleva a muchos a pensar en la

política como una cosa sucia, cuando la política es una actividad decente y necesaria"



Crímenes sin castigo

En este sentido se refirió al asesinato de Jesús López, ocurrido en el año 2007, manifestando su convicción de que "no se descubre porque hay intereses creados para que no se descubra". "No me van a decir que todos son unos ineptos, que el fiscal es un inepto, que la policía es inepta... ¡no!, es posible que hay puertas que se hayan cerrado y no se le abren a nadie", sostuvo.

El párroco Domenech aseguró que "hay toda una población que cree que hay impunidad, y eso es grave porque desanima a cualquiera y favorece que haya delincuentes que busquen la impunidad y que delincan".



Delitos económicos

"Hay mucha impunidad, especialmente cuando se trata de delitos económicos, a no ser que sea robar una manzana o que lo haga un chiquitito, al que se le aplica la ley... es muy difícil que se lo aplique a un grande; algunos de los grandes delincuentes económicos son miserables cobardes que saben que tienen el poder de hacer el mal y de esconderlo, y que no habrá gente con agallas para esconderlo, y si es una mafia, peor, porque la mafia es un engendro diabólico que no cree ni en Dios, ni en la Patria, ni en ellos mismos, sólo creen en las ganancias", concluyó.