EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 20 de octubre de 2010

Personal de Prefectura Puerto Deseado evita un intento de suicidio

Intento de suicidio en la ría Deseado



Hombres de Prefectura rescataron a una joven

En un rápido y eficiente accionar, integrantes de la Prefectura lograron salvar a una joven que atentó contra su vida. Fue en la zona del "muelle de Ramón", a pocos metros del puerto local.

En las primeras horas de la tarde de ayer, martes, una joven cuyos datos filiatorios no se dieron a conocer, se acercó a la zona del Club Náutico de Puerto Deseado, donde se encuentra un muelle turístico, conocido desde hace décadas como el "muelle de Ramón". Una vez en el lugar, habría decidido quitarse la vida.

Cuando advirtieron sus intenciones, oficiales de la Prefectura Naval Argentina que patrullaban cerca del lugar, se acercaron para intentar disuadirla. En cuanto le solicitaron que desistiera, notaron que estaba a punto de cumplir su decisión.

En este punto, el personal de bomberos de esa fuerza de seguridad que advirtió "una posición sospechosa", entendió que debería actuar con rapidez. Cuando intentaron nuevamente impedirle concretar su objetivo, la joven, de unos veintitrés años de edad, insistió en que se arrojaría al agua porque había tenido una reyerta con su novio.

Uno de los hombres de Prefectura, que ya se había colocado un traje flotante, pudo rescatarla de inmediato, en cuanto cayó a las aguas de la ría. Otro de los prefecturianos también se arrojó, y la sujetaron entre los dos, acercándola a la costa, que estaba a unos diez metros de distancia. El mayor peligro, según observadores y conocedores de la zona, estaba dado por la posibilidad de que se golpeara contra alguna roca o contra las antiguas maderas del muelle.

"Todo no pasó de un susto, aunque la chica estaba con una fuerte crisis nerviosa", relató a Prensa Libre un testigo de los acontecimientos. La joven fue inmediatamente conducida al hospital distrital, donde le practicaron un reconocimiento en forma inmediata. En esas circunstancias, estuvo rápidamente fuera de peligro, aunque con su ánimo muy alterado. "Ni siquiera llegó a tomar frío en el agua, porque en menos de dos minutos estaba afuera", comentó uno de los rescatistas.