EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 28 de abril de 2010

Patagonia Rebelde/ En Río Gallegos una calle recuerda al Gallego Soto

La calle Antonio Soto: marcando el destino de la patagonia

La calle Antonio Soto esta ubicada en el extremo de la ciudad de Río Gallegos y lleva el nombre de uno de los protagonistas de la historia de nuestro país, bajo el signo trágico de las luchas sociales y las crueles represiones. Pero siempre queda la otra historia.

En el año del Bicentenario de la Revolución de mayo de 1810, aún se sigue peleando la independencia, que se debe defender constantemente. Una de las herramientas para lograrlo es la memoria de los hechos claves, de las luchas y las batallas y sus hombres ideas: hechos que suelen quedar opacados por el discurso del dominante. La ciudad de Río Gallegos tiene entre sus calles , en los nuevos barrios, una calle que lleva el nombre de uno de los protagonistas de una historia fundamental para entender como se posicionó en un momento clave de la argentina .La calle Antonio Soto , uno de los Hombres que protagonizaron la “Patagonia Trágica”.

El gallego
Antonio Soto Canalejo nació en La Coruña, España, 8 de octubre de 1897 y fue conocido como "El Gallego Soto" o "Líder de la patagonia rebelde",este hombre fue uno de los principales dirigentes anarcosindicalistas en las huelgas rurales de la Patagonia de Argentina en 1921.
Llegó a Buenos Aires cuando tenía 13 años. Huérfano de padre comenzó junto con su hermano Francisco, una vida de miserias y privaciones en Argentina. Antonio pudo concurrir muy poco a la escuela primaria. Hizo de los más diversos oficios sufriendo privaciones, explotación y el castigo. Desde muchacho fue atraído por las ideas anarquistas en su vertiente sindicalista.

El actor

En 1919 se embarcó con la compañía teatral Serrano-Mendoza, que hacía el recorrido de los puertos patagónicos argentinos y continuaba su periplo por Punta Arenas, Puerto Natales, Puerto Montt, etc.
En enero de 1920 se desata una verdadera rebelión popular en la ciudad de Trelew, Chubut. Todo comienza con una huelga de empleados de comercio a la que se adhiere casi toda la población, en contra del gobernador, la policía y los grandes comerciantes. Antonio Soto, aparece arengando a la gente y apoyando a los trabajadores en huelga. Esa actitud le valió su detención y expulsión del territorio chubutense.

En la ciudad

Poco después llegará a Río Gallegos. El clima obrero que reina en la capital santacruceña lo atrae. Antes y después de las funciones teatrales concurre al local de la Sociedad Obrera. Allí escuchará al asesor, doctor José María Borrero, quien era un orador que cautivaba al auditorio. Borrero lo alienta a quedarse e integrar el sindicato; él se ha dado cuenta de que Soto es un hombre de lucha, que tiene preparación ideológica y que sabe expresarse bien en las asambleas. Soto abandona la compañía teatral y se radica en la Patagonia.

NOTA COMPLETA EN EL DIARIO TIEMPO SUR