EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 24 de junio de 2009

Entrevista a Blanca Blanco de Peralta

“La sociedad necesita hoy una carga de valores y optimismo”
Así lo sostuvo Blanca Blanco de Peralta. En un diálogo franco con LA OPINION AUSTRAL, la candidata a diputada nacional habló sobre distintos temas que hacen a Santa Cruz y al país en general. Santa Cruz |

“Es muy importante transmitirles a los chicos los valores de la tierra donde viven”, sostuvo la candidata.
El domingo, entrada la tarde, Blanca de Peralta abrió las puertas de la residencia a La Opinión Austral para abordar diferente temas, en una extensa entrevista que permite visualizar cuál es su interés de ocupar una banca en el Congreso de la Nación.
Admite que su principal interés son los temas que permitan aportar a una verdadera transformación de Santa Cruz, aunque reconoce que son las propias mujeres quienes le demandan temas sociales a los cuales no les escapa, por el contrario “también me interesa ocuparme de ellos”.
De llegar al Congreso “me gustaría trabajar en la comisión de Energía” confiesa, compartiendo plenamente el desafío que su marido, el gobernador de la provincia, plantea para Santa Cruz: el transformar el futuro en un escenario de múltiples oportunidades relacionadas con la producción de energía, a partir de las grandes obras que en ese sentido están siendo encaradas por la gestión de Daniel Peralta.
Sin soslayar los temas que tienen que ver con lo social, se mostró crítica con la educación que reciben hoy los jóvenes “en todo el país” la que dijo, debiera tener mayor pertenencia regional y local.
Sostuvo que uno de los grandes desafíos que se plantean, también, es el poder concientizar a las nuevas generaciones que el futuro del desarrollo está en el sector privado y que la tradición del empleo público debe dejarse de ver como una opción.
También dijo que hay que educar en valores. Visualiza en ese sentido una sociedad “complicada” en la que el gran ausente es el optimismo para encarar el futuro. “Soy optimista por naturaleza” sostuvo, condición que afirma, es compartida plenamente por su marido, algo que asegura los ayuda para dar otra mirada a la Santa Cruz que se viene. “La del desarrollo pleno” sostuvo.
Se define como una mujer “común”. Hija de obreros, reconoce que su principal cualidad es “ser buena gente”.
A lo largo de la entrevista se vislumbra una mujer de carácter fuerte, de rostro afable y con una sonrisa permanente. “A la gente no le gusta verte con gesto adusto” sostuvo, algo que relaciona con los problemas cotidianos que, de por sí, ya deben enfrentar. “La gente quiere ser escuchada” y plantea que entre los planteos está, el de más obras, “puede sorprender, pero es así” sostuvo.

Hay quienes la conocieron a partir de su exposición pública a partir de su candidatura o por su presencia al lado del gobernador, pero desconocen su historia…
Soy una persona común, soy hija de obreros, mi familia toda se dedicó al petróleo, mi padre, mi hermano. Vivo en Río Gallegos desde que tengo 17 años, me fui del país muy chica en época de la dictadura, por una cuestión absolutamente personal. Volví y trabajé en la Cámara de Diputados, en la Caja de Servicios Sociales, en La Opinión Austral. Viví en Punta Arenas con Daniel cuando se tuvo que ir también del país y he tenido una vida al lado de él en forma permanente, rodeada de la cuestión pública y política, de todas maneras no me parece que sea una cuestión tan importante qué hiciste o dejaste de hacer.

Si tuviera que definirse como persona…
Creo que soy buena gente. He tratado de ser siempre una buena compañera de trabajo, una buena persona, una buena vecina. Creo que me defino así, como una buena persona.

¿Que la motivó a aceptar la candidatura?
La responsabilidad de estar al lado de Daniel fue absoluta. Y después la sorpresa de los compañeros, del Congreso, fundamentalmente las mujeres que pusieron mucho mi nombre sobre el tapete y eso me causó una gran responsabilidad y mucho orgullo.

¿Cuál es el interés principal para ocupar la banca del Congreso?
Trabajar sobre lo que viene en los próximos años, los impuestos, las ventajas comparativas de puertos, fundamentalmente el tema obras, ese es mi principal interés.
Independientemente de eso, en lo que hace a la mujer, que está referido al tema desarrollo social, la ancianidad, los niños, esas cosas me interesan también.

¿Qué leyes necesita Santa Cruz hoy?
Van en el mismo sentido que planteé recién. Hacer de nuestros puertos, por ejemplo, los mejores, hoy Puerto Deseado es el más caro del país, y debemos buscar alguna alternativa que nos permitan volver a embarcar nuestros productos por ese puerto y los otros de la provincia que beneficie al resto de los ingresos de Santa Cruz.

Hay grandes temas con proyectos de leyes que aguardan ser tratados en el Congreso de la Nación, uno es la de Coparticipación. ¿Como se para a la hora de defender los intereses de Santa Cruz ante un gobierno del mismo signo respecto del reparto primario?
Yo tengo plena confianza del Gobierno nacional, porque ellos han sufrido en carne propia lo que significa vivir en Santa Cruz. Vamos a discutir en ese punto de vista, sobre lo que uno entrega al país y lo que el país te debe dar en este caso.
Es una discusión que se viene, pero debemos pensar cuáles son nuestros recursos y a pesar de ser una provincia con poca cantidad de habitantes, debemos ver desde ese ángulo lo que decía recién, lo que se entrega a la Nación y lo que ésta te devuelve. La ley de coparticipación se debe discutir desde ese punto de vista más que desde la cantidad de habitantes.

Ley de Minería. ¿Cree que debe modificarse?
Se tiene que modificar, absolutamente. Tiene que ver con el Código de Minería que es totalmente antiguo y debe ser actualizado.

Mencionó que más allá de las cuestiones que tienen que ver con las ventajas comparativas de Santa Cruz, le interesan también temas que tienen que ver con la mujer dijo, ¿o por ser mujer?
La gente te pide. La mujer te pide cosas que tengan que ver con la mujer. Estamos hablando de los ancianos, de los niños, de la Trata de personas, del combate contra las drogas, entonces poder ahondar sobre este tipo de cuestiones en el Congreso está bueno también.

Hay leyes a discutir en el Congreso que se han planteado y están en stand by. Una de ellas es la despenalización del consumo de drogas.
Sobre el tema drogas coincido con la postura de Daniel, estoy en contra de la despenalización del consumo de drogas, pero no por combatir a esas personas sino para tratar de evitar su venta, sobre todo a los más chicos, los adultos somos responsables pero el problema son los menores y fundamentalmente en la etapa escolar.

Otro tema importante es la despenalización del aborto y que se liga a la libertad de la mujer en ese sentido y con una connotación social muy importante también…
Es una discusión que se debe dar dentro de la sociedad. Sobre el tema yo tengo una posición tomada porque soy católica y ahí soy dogmática sobre ese tema, pero es una discusión que tiene que darse en toda la Argentina y creo sí que es un debate por venir y será la sociedad quién decida.

¿Por qué cree que no se ha dado?
No se ha dado por miedo. Yo creo que pareciera ser que la mujer es la única que tiene derecho a tratar el tema del aborto, los hombres pareciera que no estuviesen en condiciones de tratarlo y a la sociedad en general le da como miedo abordar este tema. Pero hay una realidad y es que mueren muchas mujeres por año con el aborto clandestino y también se debe recomponer y mejorar nuestro sistema de adopción que nos permita a las mujeres, en general, no sólo de adoptar sino también el derecho de dar tu hijo en adopción. Es algo que debe abordarse en forma paralela a la cuestión del aborto.

El tema de Trata de personas fue mencionado por usted como un tema de interés. Es otro de los abordajes que trae polémica a la hora de ser discutido socialmente, por su íntima relación con la prostitución.
La Trata de personas tiene que ver con la esclavitud de la mujer, que se condiciona a veces por el ambiente en el que se educaron, a veces los mismos padres tienen un inadecuado trato con sus hijas, que la entregan a cambio de dinero. Es un tema muy difícil porque en realidad, no tiene nada que ver con la prostitución en sí. La trata de personas es eso, la esclavitud, el secuestro, el obligarte a hacer algo que no querés. La prostitución es otra cosa, algo que existe incluso en la biblia. Ahora sí, estoy claramente en contra de la esclavitud, del secuestro y la puesta en práctica de la prostitución de jóvenes y adultas en contra de su voluntad, por supuesto que debemos trabajar sobre eso y evitarlo.

¿Cree que la ley actual es suficiente?
No. Tiene que ser mucho más rigurosa y nosotros como Estado debemos ir más allá. Por ejemplo sobre la gente que vende sus hijos y después, una vez recuperado, cómo lo reinsertás en esa familia. Es ahí donde el Estado debe buscar la manera de abrigar a esa persona en esclavitud quizás por años. Como lo que hemos encontrado en Santa Cruz.

Otro tema a discutir es la ley de delincuencia juvenil y baja de la edad de imputabilidad en los menores…
Nosotros tenemos la imputabilidad a partir de los 16 años. Es un tema muy delicado porque si bien hay mucha delincuencia juvenil, es en muchos casos el adulto el que “prostituye” por decirlo de alguna forma, al chico incitándolo a delinquir.
Es una discusión delicada, que creo que debe abordarse más desde el punto de la familia más que de la edad de imputabilidad. Debemos tratarlo de otra manera.
Acá hay que asumir la responsabilidad de la familia, del Estado y de los propios menores y puede ser que en esa responsabilidad compartida, debamos bajar un poco la edad a la que los menores deben hacerse responsables de sus acciones.
En un trabajo amplio, en el que busquemos mecanismos de educación, de integración y fundamentalmente de amor. El tema de la célula de la familia es fundamental, es algo que va más allá del Congreso, estamos hablando de valores de nuestra sociedad, que hacen que vos puedas ayudar al chico que está en la calle pidiendo o trabajando y en eso tienen que ver mucho también las iglesias y la fe que pone la gente en ayudar a los demás.

¿Cómo ve la sociedad?
Complicada. Soy una persona optimista de por sí. Me he criado en una familia muy trabajadora y hemos sido siempre muy optimistas todos. Me casé con un hombre que es absolutamente optimista y es para mi algo atípico. Pero lo cierto es que está difícil y la sociedad necesita hoy una carga de valores y optimismo que hoy la sociedad argentina no la tiene. No tanto los valores, el optimismo. Basta mirar a Brasil, supera las crisis con optimismo.

¿Puede haber influido en ese sentido el hecho de haber pasado una crisis detrás de otra?
Somos una sociedad atípica en el sentido tal vez de generar hechos más trascendentes día a día y tal vez cuando se nos ha frenado esto, por diferentes crisis, no solamente económicas sino también políticas, eso ha ocasionado que en la Argentina se pierda esa posición optimista que hubo antes, que tuvieron nuestros padres, nuestros abuelos y hay que recuperar eso.

¿Qué papel juega la educación en todo esto?
Tiene mucho que ver, no sólo en lo que hace al reconocer a nuestro vecino y ayudarlo sino también con lo regional. Es muy importante transmitirles a los chicos los valores de la tierra donde viven. Es muy importante saber de qué se vive, adónde se va, cuáles son los recursos de los que viven sus padres, crear ese sentido de pertenencia al lugar. Es algo que está faltando en toda la república. Hay que abundar sobre el tema de la educación.
Ahora bien, la familia no se integra a través de una ley, el amor no se vende, pero a través de la educación podés incentivar el amor de los chicos a su tierra y que sepan fundamentalmente a lo que se van a dedicar el día de mañana.

Hoy Santa Cruz debate su ley de educación ¿cree que está bien orientada esa discusión?
Está toda la sociedad en eso. Creo que sí va a haber una buena orientación y yo apuesto a que haya una educación amplia pero orientada hacia lo regional, que los chicos sepan de que se trata su lugar.

De qué le habla la gente?
Habla de todo en general, pero sabés que piden muchas obras. Te va a parecer sorpresivo pero te piden gimnasios, te piden escuelas, un hospital más grande, pero fundamentalmente que el funcionario esté al lado de las personas, que no se olvide el contacto.
También hay una gran demanda laboral, pero porque persiste la idea del mono empleo que es muy difícil de cambiar en la sociedad, fundamentalmente de Río Gallegos, me refiero al empleo público. Es difícil de revertir porque en una familia donde el papá y quizás el abuelo trabajan “en la provincia” como se dice, es muy difícil que ellos piensen que el hijo o el nieto no pueda ambientarse en el mismo esquema. Entonces debemos educar a los chicos para mostrarles que la actividad privada es beneficiosa para todos, es complicado pero no imposible y hacia eso apuntamos.

¿Viene a jugar otra vez un papel importante la educación?…
Por supuesto. La educación es fundamental. Saber qué viene, qué se puede hacer y de qué se puede vivir.

LA OPINION AUSTRAL