EL ORDEN DIGITAL

sábado, 8 de noviembre de 2008

BOCHORNOSA SITUACION EN EL HOSPITAL DE PUERTO DESEADO/ FOCOS INFECCIOSOS POR FALTA DE AGUA

La situación de Puerto Deseado, en varios sentidos, sigue exhibiendo una imagen de abandono que se torna día a día más preocupante. Las responsabilidades se diluyen, los discursos se tornan vacíos y los anuncios se tornan poco creíbles cuando se arriesga la salud de la población.
No nos corresponde a nosotros juzgar quién o quiénes son los responsables últimos de este tipo de irregularidades, pero resulta poco creíble el mensaje estridente del optimismo electoral cuando se advierte una fragilidad creciente en la infraestructura de nuestra localidad.
Los prolongados cortes de luz, que han dejado de durar minutos para prolongarse durante ocho o diecisiete horas, con la consiguiente interrupción en la cadena de frío de alimentos y medicamentos, parece no ser un problema para nuestras autoridades municipales, preocupadas en cambio por lograr la prohibición de fumar. Absurdo intento, fracaso intento, en tanto no se logra detener el consumo de drogas o modificar las peligrosas actitudes de quienes conducen con niños en su falda o hablando por celulares. Mientras se pierde tiempo en medidas inconducentes y en charlas y charlas interminables que cunden como una epidemia, el sistema de salud -paros e internas propias entre el personal incluidas- está a la deriva.

Sería importante que quienes leen estas notas, y especialmente los encargados de prensa del señor gobernador Daniel Peralta, del ministro de Asuntos Sociales, Jorge Mascheroni -quien estaba en Deseado mientras la caca llenaba los inodoros de las habitaciones del hospital, pero parece haberse dedicado más a detener uan medida de fuerza que a interiorizarse de este tipo de situaciones-, del presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado Julián Osorio y de todos los que tengan posibilidades de dar respuestas concretas, les hagan llegar la carta. Omitiremos por ahora las firmas de los padres porque siempre hay algún chupamedias que, en lugar de ir al problema y a su respuesta, busca castigar a los que se animan a opinar.

Esta carta -firmada por los padres de un niño de cinco años- muestra el patético cuadro que se vivió el viernes, y al menos durante parte de este sábado, en el Hospital Distrital de Puerto Deseado.

"Carta apelando al sentido común
Dirigida a los gobernantes, autoridades edilicias, autoridades municiapels, a toda entidad de bien público y "al que le quepa el chaleco del sentido común2.
Somos los padres de un menor de cinco años que estuvo internado en el Hospital Distrital de Puerto Deseado, desde el martes 4 de noviembre hasta el viernes 7 de noviembre, estando en observación y tratamientos con antibióticos.
El viernes 7 de noviembre alrededor de las 10,30 hs. el nosocomio de esta localidad se queda sin agua, sin dar solución durante todo el día. Pedimos en reiteradas oportunidades un balde de agua para desagotar el inodoro de la habitación. Pasadas ya 12 horas desde la interrupción del servicio, solicitamos nuevamente un balde de agua para lo básico de la higiene, pidiendo una solución a las autoridades del Hospital, los cuales delegan la responsabilidad a S.P.S.E., estos últimos al municipio y el municipio a la gobernación de la provincia.

Preguntamos...
¿El Hospital de Puerto Deseado cuenta sólo con cuatro tanques de agua como nos informó el médico de guardia?
¿Dependemos únicamente de S.P.S.E. para el abastecimiento de agua en el Hospital?
¿Sería mucho decir que después de 12 horas con los inodoros llenos de materia fecal es un foco infeccioso el mismo establecimiento sanitario?

Preguntas para los padres
¿Dejaría su hijo internado sin contar con el elemento vital, el agua?

No queremos dar nombres de los protagonistas de este día fatal, no queremos "excusas2, lo que queremos es una solución a este problema que nos afecta a todos. Comprendemos la situación económica de la provincia, comprendemos la situación económica del municipio, comprendemos a las autoridades del hospital, pero... ¿quién nos comprende a nosotros que estuvimos con nuestro hijo internado?
Por favor, sentido común".

Señor gobernador, señor intendente, señores concejales... esto no es ficción. Esto no es campaña política ni inventos de los adversarios. Esto sucede hoy y aquí.