EL ORDEN DIGITAL

martes, 21 de octubre de 2008

"Pagué por sexo y viví una pesadilla", confiesa un marinero

“Pagué por sexo y viví una pesadilla que no se la deseo a nadie” aseguró el marinero Diego Ulloa, de Puerto Deseado
Estuvo detenido tres mes por abuso sexual ahora y el Juez de Recursos decretó la falta de mérito

Puerto Deseado, (C).- Un hombre quien había sido procesado por el delito de Abuso Sexual con Acceso Carnal y que fue liberado este fin de semana tras la falta de mérito decretada por el Juez de Recursos, aseguró haber vivido una pesadilla que no se la desea ni a su peor enemigo,
Tras salir de la alcaidía de esta ciudad donde permaneció desde el 9 de julio pasado hasta el 18 de octubre, día en que lo dejaron en libertad, el marinero Diego Ulloa -foto- aseguró que su proceso fue injusto porque "todo estaba bien claro; esta mujer trabaja en la noche, hacía domicilios, yo contraté sus servicios y para robarme me plantó una denuncia que gracias a mi abogado Edgardo Pola pude demostrar que lo de la violación fue una mentira", señaló.
Según Ulloa, todo comenzó cuando luego de bajar del buque donde se encontraba navegando decidió contratar los servicios de una trabajadora sexual. "Yo, a esta mujer la tenía vista de siempre en la noche pero nunca había hablado con ella; a través de una conocida me contacté con ella, me dio su tarjeta, acordamos de vernos al día siguiente; me dijo donde podía buscarla y que el precio que era doscientos pesos, y luego cuando fui al lugar pactado pasó lo que tenía que pasar; me quedé dormido y me desperté con que la policía me tenía rodeado y esta mujer me acusaba de que la había violado, después me dieron mis pertenencias y me di cuenta de la billetera estaba pelada, que los casi 600 pesos que tenía no estaban", comentó.

En la instrucción
En tanto en la confesión que la mujer hace ante el fiscal en la etapa de instrucción señala que el marinero se aprovechó de ella ingresando al domicilio para luego mantener sexo por la fuerza. "A Ulloa apenas lo había visto una sola vez, me tomó por la fuerza, me violó y como yo me había tomado pastillas para dormir no pude defenderme; cuando me dejó ir a la cocina para tomar agua llamé a la policía", señala en el expediente. Donde además asegura que el marinero la rasguñó en el cuello y en el muslo.

"Sin pruebas"
Ulloa en tanto negó haber lesionado a la mujer; "no hay pruebas, nunca me hicieron ninguna pericia para ver si tenía restos de piel en mis uñas, ella mintió, también mintió lo de las pastillas porque ella me abrió la puerta y me recibió bien, y ahora el juez en su resolución donde se me decreta la falta de mérito dice que no hay pruebas, que esos rasguñones pudieron haber sido auto infligidos", indicó.
Finalmente dijo que "yo pagué por sexo y viví una pesadilla que no se la deseo ni a m peor enemigo porque eso me perjudicó en mi vida personal, con mi pareja y mi hija que nació prematura por todo lo que pasó porque una cosa es que uno se vaya con una mujer a tener relaciones y otra es que sea violador y yo estuve tres meses detenido acusado de haber violado y eso no fue así", concluyó.

DIARIO CRONICA