EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 8 de octubre de 2008

FASTIDIADOS PERO ACOSTUMBRADOS

"FATIGA DE MATERIALES" Y EQUIPOS QUE RECLAMAN RENOVACION
Fastidio en la población de Puerto Deseado tras 17 horas sin luz


Uno de los más extensos cortes de luz de los últimos años afectó a Puerto Deseado durante casi diecisiete horas, desde la noche del domingo hasta la tarde del lunes.
El responsable del sector energía de Servicios Públicos en la localidad, Oscar Nesprías, explicó que "tenemos dos salidas, y en esta oportunidad uno de los distribuidores sufrió una avería en una de sus botellas de salida, que es un cable subterráneo de 132 kv, que a su vez tiene tres cables que son los que llevan energía; uno de ellos se pinchó y se fue a tierra". "Eso ocurrió alrededor de las 0,20 del lunes, con algo de lluvia y nieve, es decir con un clima adverso", detalló.
Tras reunirse los especialistas del distrito para evaluar la situación, decidieron iniciar la reparación el cable. "Reparamos la faz que estaba rota... todo esto lleva tiempo porque está a doce metros de altura, y es un cable pesado, por lo que el trabajo debe hacerse entre dos o tres personas", señaló, indicando que aproximadamente a las cuatro de la madrugada lograron intentar la reposición del servicio, lo que no dio resultado.
"Intentamos hacer una reposición por otro lado, pero no se pudo hacer porque las protecciones están calibradas para una cierta y determinada carga", reveló el funcionario, añadiendo que "todo esto lleva tiempo porque debe realizarse con mucho cuidado y a conciencia".
A las siete de la mañana del lunes, según el relato de Nesprías, se hizo otra prueba; en este sentido aclaró que "cada movimiento que hacemos debe tener autorización desde Trelew... ellos son los que proveen de la energía, por lo que no podemos entrar y salir con una sola salida, porque pueden cobrarnos una multa o no dejarnos entrar más".
Tras la construcción de una nueva "botella", probaron la línea, pero al recibir carga volvió a romperse. "Tuvimos que bajar la botella, cortar el cable hasta lograr elevar el cable y detectamos que ya no había humedad, y recién pudimos reponer el servicio a las cuatro de la tarde", indicó.
Oscar Nesprías aclaró que "hasta la estación transformadora tenemos sesenta metros de cable, y tuvimos la suerte de que fuera en ese lugar cercano, porque si hubiera sido a mitad de camino no sé qué hubiéramos hecho", destacando que "afortunadamente nos llegó otro cable nuevo desde Río Gallegos, y otro desde Caleta Olivia".

FATIGA DE MATERIALES, UNA DE LAS CAUSAS
"Yo sé que la gente se siente molesta, que hubo quienes perdieron mercadería y les pedimos disculpas, pero si alguien pudo observar, nosotros estuvimos más consternados que el resto de la gente, y estuvimos trabajando desde la medianoche hasta las cinco de la tarde para resolver el problema", reconoció Nesprías, atribuyendo estas frecuentes dificultades a "la fatiga de los materiales".
Ante la posibilidad de contar con medidas preventivas, el funcionario puntualizó que "este material no se cambia y no se repara, se corta y se hace nuevo cuando pasan estas cosas". "No es un material que se puede maniobrar todos los días o que se hace una reparación por las dudas", explicó.
Nesprías anticipó que ya han acordado con el gerente local de Servicios Públicos, Oscar Flandes, que la otra "botella" de salida, va a ser cortada y reemplazada por una nueva en un corte de mantenimiento a realizarse a fines de noviembre.
"Cuando era todo nuevo, funcionaba muy bien, y ahora después de veinte años, con una población que se incrementa, nosotros no hemos tenido la posibilidad de hacer una ampliación de las líneas, son líneas viejas... no hemos tenido posibilidad de reconvertir lo que se hizo hace veinte años", destacó.
En este sentido profundizó su explicación detallando que "cuando se instaló esta línea teníamos 2500 usuarios, y hoy tenemos casi 5000, y entonces el material va sufriendo una fatiga que no se puede determinar hasta cuando va a aguantar".
"Hace dos años que estamos gestionando la repotenciación de la estación transformadora, y todavía no se ha llegado a nada; nos queda poca capacidad, tenemos un mega o un mega doscientos más para atender a la población", destacó. "Necesitamos una ampliación", finalizó el funcionario.