EL ORDEN DIGITAL

miércoles, 20 de agosto de 2008

"Alguien se equivocó", admite el diputado Fernández

EMPRESARIO PESQUERO RECLAMA TRATO EQUITATIVO Y REFUERZA DENUNCIAS SOBRE PERMISOS DE PESCA

El gerente de la empresa Copromar, Alberto Paz, insistió en su reclamo para que la delegación de Pesca en Puerto Deseado inspeccione urgentemente su planta pesquera, para verificar la situación de falta de materia prima, al tiempo que expresó su disconformidad por la convocatoria a una reunión en Buenos Aires, a la que no fue invitado.
"Si realmente se iba a tratar un tema tan delicado, deberían haberme invitado a defender mi posición... siempre somos los últimos en enterarnos de los temas que se van a tratar", cuestionó.
Paz dijo que "una vez que se logró el permiso, la pesquera Pereira debería haber cumplido con las metas productivas, y no las cumplieron", y explicó que "la planta estaba procesando dos o tres toneladas por día, y es imposible con esas cantidades trabajar con cincuenta empleados en relación de dependencia".
El empresario se manifestó sorprendido y molesto al no haber sido atendido por el subsecretario de trabajo, Raúl Santibañez. "Me extraña que no me haya atendido porque lo llamé para explicarle la realidad y no me atendió, y después le dice al concejal Mella que no le importa que cerremos las puertas... no escuchó nuestra versión", reclamó.
Paz se preguntó si "a esta empresa le van a dar de nuevo el permiso de pesca, como lo hicieron el año pasado con la empresa Panati". "En este tema alguien se equivocó", admitió el diputado por Puerto Deseado, Roberto Fernández ante esta observación. El empresario insistió ante Fernández para lograr una respuesta a la delicada situación que atraviesa su empresa, que cuenta con planta propia en el sector industrial de la ciudad de la ría.
"Si me tienen que sacar el permiso de pesca, que lo hagan con fundamento, pero no como me hicieron el año pasado, que me sacaron el permiso y se lo dejaron a una empresa que nos dejó totalmente endeudados, pescó todo el año y no nos entregó un kilo de pescado, y ahora en marzo le renovaron nuevamente el permiso y tienen una planta con veinte empleados y dos permisos tangoneros", dijo el empresario, agregando que "hay una empresa de Bahía Blanca que tiene dos permisos y no tiene ni un bloque pegado en Santa Cruz". "Esas cosas hay que ver antes de tomar una medida como la que tomaron contra nosotros", concluyó.