EL ORDEN DIGITAL

martes, 17 de junio de 2008

TERMINA LA TEMPORADA DE POTEROS

YA SE TERMINA LA ACTIVIDAD DE POTEROS EN DESEADO
Calamar en retirada


Golpeada por los bajos precios en el mercado internacional de la especie y los altos costos de insumos y de salarios, la flota potera que opera sobre el illex no pudo sobreponerse y otra vez comenzó antes de tiempo su lenta retirada. Al cierre de este informe, 2 buques permanecían en puerto esperando la llegada del mercante y otros 4 a punto de completar bodega habían solicitado pedido de giro, “pero ya son los últimos y no quedará nadie más”, evaluó Daniel Alegre desde la oficina local del puerto.

Pese al sacrificio de estibadores y empresarios, quienes a principio de año celebraron un acuerdo con las cámaras CAPeCA y CAPA donde los trabajadores resignaban pretensiones de mejoras salariales augurando una temporada extensa, la flota potera no pudo repuntar y otra vez como sucedió el año pasado: la salud del recurso bien, los precios mal.

La retirada de los barcos que operan sobre el calamar, especie que genera un gran circuito económico en la localidad, ya se observó en el ánimo de la gente, “muchos estibadores casuales que hacían trámites en Prefectura para conseguir su carné de trabajador eventual hoy se encuentran ociosos, es que el trabajo apenas si alcanza para los estibadores fijos, y eso porque esta semana se dio una masiva entrada de barcos que operan sobre el langostino sino ellos tampoco hubieran tenido trabajo”, contó una fuente vinculada con la actividad.

De todos modos la abundancia del calamar, además de reflejarse en los flacos bolsillos de los obreros, tuvo su importancia en los desembarcos. Así en el mes de marzo con un total de 28 buques ingresados a puerto se produjo una descarga de 12 mil toneladas, en abril con 40 buques se desembarcaron 19 mil toneladas en números redondos, y hasta el 26 de mayo 6 mil toneladas, ya con algunos buques menos.

Por compromiso

Al graficar este final esperado, Juan Luis Arambary de la empresa Iberconsa señaló que en unos días más la nave Ceibe Dous, que opera actualmente en el paralelo 48 justo al frente de Deseado, replegará sus poteras hasta el año que viene. “Pescamos porque teníamos un compromiso, es una lástima que pase esto, que el precio no repunte porque pescado hay y de talla buena pero así con estos precios y estos costos de explotación no hay empresa que aguante”, dijo resignado.

Y así lentamente se va desdibujando anticipadamente una nueva zafra del calamar que como la del año pasado generó más inconvenientes que ganancias a las empresas armadores de buques poteros.


PESCA Y PUERTOS