EL ORDEN DIGITAL

martes, 3 de junio de 2008

EL TREN FANTASMA/ Nota de opinión, por Miguel Chazarreta/ ESPERAMOS SU COMENTARIO AL PIE DE ESTA NOTA

Ferrocarril Deseado-Las Heras
LA INCREIBLE LUCHA POR LA TERMINAL DEL TREN FANTASMA

Por Miguel CHAZARRETA
Especial para www.opisantacruz.com.ar
30 de Abril de 2008


Cuando hace casi quince años presentábamos en sociedad el proyecto denominado “Multipropósito Valle Deseado” proponíamos la reconversión productiva y el Desarrollo Regional de la Zona Norte de la provincia de Santa Cruz. Sobre tales ideas cabalgaba un complejo sistema de servicios necesarios para acompañar el impulso productivo partiendo de un simple acueducto que comenzando en el Lago Buenos Aires finalizara en la ciudad de Puerto Deseado.

Bosquejamos la idea de relacionar en un mismo emprendimiento distintos factores que se tornarían viables solamente desde tal perspectiva. Amalgamamos entonces diferentes propuestas, hasta entonces aisladas, y que formaban parte de recurrentes promesas electorales del partido gobernante, para integrarlas y sumarlas a las propias. Ellas son:

La Cementera de Pico Truncado.
La Energía Eólica.
La Producción de Hidrógeno.
La Conexión de nuestra provincia al Sistema Interconectado Nacional.
La Provisión de agua potable.
Las Zonas Francas.
La destilería de petróleo.
La reconversión y potenciación de nuestros puertos. (Deseado y Caleta Olivia).
La explotación agropecuaria programada e intensiva.
El corredor Bioceánico.
El Turismo Regional.
La restauración del Ferrocarril Puerto Deseado – Las Heras.
La vinculación de tal ramal al Ferrocarril Patagónico y su salida al Pacífico.

Aunque desde el gobierno jamás fuimos escuchados se han tomado algunas decisiones que forman parte del bagaje de propuestas contenidas por el Multipropósito Valle Deseado, tales como la Planta Experimental de Hidrógeno, la Cementera y la estratégica conexión de nuestra provincia al Sistema Interconectado Nacional, todas –casualmente- vinculadas a la ciudad de Pico Truncado.

Que este breve comentario sirva de introducción al análisis que me propongo formular cuando compruebo que vecinos de distintas localidades de mi provincia pugnan por la propiedad de la estación terminal del Ferrocarril Puerto Deseado-Las Heras, uno de los pilares del MULTIPROPÓSITO VALLE DESEADO.

El ferrocarril no es otra cosa que un servicio. Y como todo servicio surge cuando nace la demanda de tal prestación. Digo esto porque estoy harto de escuchar de boca de muchos dirigentes mediocres repetir esa falacia que señala: “el ferrocarril crea pueblos”. Esto no es cierto, es nada más que un mito o, cuanto menos, un pensamiento romántico adherido a la filosofía Alberdiana de 1852, que consideraba el ferrocarril como un elemento de atracción de población. Este criterio se complementaba con otra idea clave en la época: la necesidad de la unidad política de la mano de la unidad territorial, con el ferrocarril y el telégrafo como superadores del espacio. Pero ambos –ferrocarril y telégrafo- respondían a necesidades de servicios, el uno de transportes y el otro de comunicaciones de esos tiempos en que no existían las rutas, autopistas, camiones, colectivos, aviones para integrar el sistema de transportes, como tampoco el teléfono y los otro sistemas de comunicaciones contemporáneos.

En 1908, en base a estas ideas, se entregaron tierras fiscales para que se asentaran poblaciones y se generara y diversificara el tráfico comercial y humano. El ferrocarril estatal cumpliría su labor como facilitador de la integración nacional y del comercio exterior. Exequiel Ramos Mexía, como Ministro de Agricultura del Presidente Figueroa Alcorta (1901-1908), redactó un proyecto integral y obtuvo la decisión política para llevarlo adelante. La idea se plasmó en la ley 5.559 de Fomento de los Territorios Nacionales.

Hoy los tiempos han cambiado y el ferrocarril pasa por los pueblos cuando éstos, atendiendo a aspectos productivos, requieren un transporte rápido, económico, de grandes volúmenes de carga y/o de pasajeros, especialmente cuando el sistema de transporte clásico (camiones o colectivos) no existen o han colapsado al no satisfacer la demanda intensiva de los productores. Esto equivale a decir que el ferrocarril, por si mismo, no crea progreso; el ferrocarril siempre acompaña al progreso generado por factores productivos en expansión.


REPASANDO LA HISTORIA
Hace 124 años (El 15 de Julio de 1884) nacía como pueblo (podríamos decir institucionalmente, ya que su riquísima historia se remonta hacia antes de 1700) la localidad de Puerto Deseado. A partir de entonces se sucedieron diferentes hitos en su historia que marcaron el perfil de un pueblo aguerrido y progresista. A los efectos de este análisis me interesa destacar la construcción del ferrocarril iniciada a principios del año 1909 por el Ingeniero Juan Briano, que según el proyecto original de Mexía pretendía llegar hasta el Lago Nahuel Huapi (Bariloche).

Comenzó a construirse en ese año y las obras se paralizaron en 1914, debido a la Primera Guerra Mundial (El acero argentino destinado para rieles se exportó y se fundieron para barcos, armas, cañones y tanques). En 1915 comenzó la explotación de la línea inconclusa, hasta que en 1978 el gobierno nacional decidió cerrarla por deficitaria, como muchas otras vías del país.

El tren iba a Las Heras y regresaba a Puerto Deseado dos veces por semana, y servía tanto como transporte de carga como de pasajeros. Por un lado abastecía de mercaderías a los almacenes de ramos generales de cada pueblo y también a las estancias. Por muchos años sus vagones-tanque fueron la única fuente de agua potable en toda la zona. Pero básicamente servía para el transporte de lana destinada al puerto marítimo de la cabecera del ramal, donde se la embarcaba a Buenos Aires o directamente hacia Europa. En su época de apogeo el tren llegó a trasladar unos cinco millones de kilos de lana por año. Además llevaba hacienda en pie (ovejas vivas) a los frigoríficos de la zona.

El corredor que une Puerto Deseado con Colonia Las Heras, perteneciente a la Línea General Roca, tiene una extensión de 283,028 kilómetros y cuenta con 14 estaciones a saber: Puerto Deseado, Tellier, Pampa Alta, A. De Biedma, Cerro Blanco, Ramón Lista, Jaramillo, Fitz Roy, Tehuelches, Minerales, Pico Truncado, Koluel Kayke, Piedra Clavada y Colonia Las Heras. Este ramal es de trocha ancha (1676 mm) y la conformación de la infraestructura es de balasto de tierra y ripio con tapada completa a nivel inferior del hongo del riel. Los rieles son en su mayoría de 31 Kg/m de 10 a 12 metros de longitud, los durmientes son de quebracho colorado con una densidad de 1300 unidades por kilómetro y las fijaciones de los rieles es de tirafondo.

En la década del ’50 el tren sirvió para transportar hasta Puerto Deseado la producción de zinc, hierro y cobre que llegaba desde Chile por el lago Buenos Aires en pequeños barcos y luego en camiones hasta Las Heras. Al mismo tiempo los barcos trajeron desde Buenos Aires la tecnología petrolera llegada desde Texas que, a fines de los ’50, impulsó la extracción de petróleo en el norte de Santa Cruz.

Por último, en las estaciones estaban el telégrafo, más tarde el teléfono y había en cada una un botiquín muy completo que incluía los instrumentos para atender un parto.

Como toda tecnología, la del tren también tuvo sus usos bélicos. En 1921 el tren de Puerto Deseado sirvió para transportar a las tropas del teniente coronel Varela enviadas a reprimir a los trabajadores de las estancias santacruceñas, que se habían declarado en huelga reclamando tener un sitio para dormir, que las comidas incluyeran una sopa principal y un café, y que las instrucciones del botiquín de primeros auxilios no estuviesen escritas en inglés.

El resultado de todo eso fue el fusilamiento de varios centenares de obreros, el más famoso de ellos un gaucho entrerriano llamado Facón Grande, quien fue llamado a negociar y de inmediato fusilado justo en la estación del tren en Jaramillo, considerada un sitio histórico por este episodio.

El vagón 502 –el mismo que ocupó Varela– se puede visitar por dentro ya que se exhibe en la ciudad de Puerto Deseado, en la esquina de San Martín y Alte. Brown. Es un coche que era utilizado por el gerente de la línea, fabricado en Lancaster en 1898, que tenía dos dormitorios, baño y cocina. Además fue utilizado en la filmación de la película La Patagonia rebelde.

LOS PRIMEROS PIQUETEROS ARGENTINOS
Como expusiéramos, a fines de los ’60 y comienzos de los ’70 el ferrocarril comenzó a sufrir el abandono de las autoridades nacionales y fue entrando en una lenta decadencia. Bajo el argumento de que no era rentable, el presidente de facto Jorge Rafael VIDELA decretó el cierre del ramal completo el 15 de enero de 1978. Entonces las locomotoras, los talleres, los vagones fueron desguazados y vendidos como chatarra. Se salvó el vagón 502, que fue defendido por la población de Puerto Deseado por su valor histórico, justamente aquel lujoso vagón que utilizaba el gerente del ramal. Resulta que el día en que se lo llevaban, unas ochenta personas armaron una pueblada que no permitió el paso del camión que lo transportaba. Sin imaginarlo los viejos pobladores deseadenses inauguraban un mecanismo singular de protesta actualmente conocido como “piquete”. Finalmente, luego de una negociación en Río Gallegos, se logró que el vagón fuese declarado monumento histórico y quedara en el lugar, una pequeña victoria en medio del fracaso general y la desazón que significó para el pueblo deseadense la desaparición de su tren.

A 30 años de haber dejado de circular las comunidades por las cuales pasaba no lo han olvidado y viejos pobladores lo recuerdan con nostalgia (Yo mismo pude viajar durante los año 69, 70 y 71 en la célebre “chanchita” en los agotadores viajes desde Deseado a Pico Truncado, -30 Km por hora- en oportunidad que cursaba estudios secundarios en el Colegio San José de Puerto Deseado). Desde 1998, distintos sectores sociales han impulsado su renacimiento con fines comerciales o turísticos. La memoria ferroviaria fue activada por un proyecto externo a la comunidad, -el ferrocarril Transpatagónico (sistema de transporte multimodal que permitiría la interconexión de las provincias patagónicas con el resto del país).

MARCO JURÍDICO DE LA REHABILITACIÓN OFICIAL
En los términos de la Ley N° 24.408 el Congreso de la Nación Argentina dispuso la transferencia a favor de la Provincia de Santa Cruz de todos los bienes muebles e inmuebles de propiedad de Ferrocarriles Argentinos, infraestructura de vía, señalización, obras de arte, material tractivo que componen el ramal ferroviario que vincula la localidad de Puerto Deseado con la de Colonia Las Heras, bajo la figura de concesión integral y en los términos de la Ley Nº 23.696.

Por Decreto Nº 532 del 27 de marzo de 1992, se convocó a los Gobiernos Provinciales en cuyo territorio se asienten los ramales ferroviarios, en actividad o clausurados, a efectos que manifiesten su interés en que les sea transferida, en concesión, la explotación integral de los mismos. En ese marco, la Provincia de Santa Cruz suscribió con el Estado Nacional, en fecha 20 de marzo de 1998, el "Tratado para el desarrollo portuario y ferro portuario de las Provincias Patagónicas", con el objeto de promover el desarrollo de proyectos de infraestructuras ferro portuarias, vial y todo otro que tienda al aprovechamiento y desarrollo de los recursos naturales de las Provincias Patagónicas.

Conforme a lo establecido en el mencionado Decreto Nº 532/92 se suscribió, en fecha 11 de noviembre de 1999, un Convenio entre el Estado Nacional y la Provincia de Santa Cruz, mediante el cual se otorgó a dicha provincia la concesión para la explotación integral del Sector de la Red Ferroviaria Nacional entre las Estaciones Puerto Deseado y Colonia Las Heras perteneciente a la ex Línea General Roca.

Dicho convenio establece en su Artículo 14 la vigencia provisoria del mismo hasta su ratificación por parte del Poder Legislativo de la Provincia de Santa Cruz y del Poder Ejecutivo Nacional, en ese orden. En razón de lo expuesto la Provincia de Santa Cruz, dio cumplimiento a lo establecido en el citado Artículo, efectuando su ratificación por Ley Provincial Nº 2615, promulgada por Decreto Nº 1517 de fecha 31 de mayo de 2002 del Poder Ejecutivo de la Provincia de Santa Cruz. Por su parte el Poder Ejecutivo Nacional por Decreto N° 693 de fecha 3 de septiembre de 2003.



EL DESARROLLO
1º PROPUESTA DE RESTAURACIÓN
Para dar cauce a la recuperación del Ferrocarril abandonado Puerto Deseado – Las Heras, inevitablemente necesitamos que el ferrocarril “se necesite”. Por eso cuando en el MULTIPROPÓSITO VALLE DESEADO propusimos su restauración, no lo hicimos sobre la base de la nostalgia, sino como una necesidad concreta y –especialmente- como columna vertebral del transporte de la producción generada en las áreas de siembra distribuidas en las zonas de riego generadas por el acueducto, para buscar las salidas inmediatas hacia los Puertos Deseado y Caleta Paula como puertas de embarques al mercado mundial creciente y demandante de productos argentinos, especialmente los relacionados a la alimentación.

Concebimos la reactivación del ferrocarril como un servicio indispensable en virtud a los volúmenes de carga imprescindible para mantener con vigor estable un proceso de exportación de nuestros productos agropecuarios y agroindustriales, en las cuales tal prestación resulta trascendental.

Imaginamos la reactivación del ferrocarril para una eventual conexión al ferrocarril Transpatagónico y el enlace final al corredor Bioceánico con salida hacia el pacífico, de modo de garantizar que la materia prima y la manufactura regional alcance con la misma facilidad los puertos trasandinos hacia los mercados asiáticos.

En fin: pensamos la rehabilitación del ferrocarril Puerto Deseado – Las Heras en un contexto de reconversión productiva, producción y desarrollo pleno del norte santacruceño en una nueva gesta a la que denominamos epopeya del trabajo.


EL ESPEJISMO
2º PROPUESTA DE RESTAURACIÓN
Ahora bien: ¿en que piensa el gobierno, cuando piensa la reactivación del ferrocarril abandonado? EN NADA. En fomentar una nueva ilusión que se sumará al catálogo de ilusiones electorales que no pueden imaginarse si no es en el contexto de un programa de desarrollo que jamás se imaginaron, o porque no tienen la voluntad, o porque no tienen la capacidad.

Lo vienen a ofrecer dela misma manera que prometieron las Zonas Francas, el Aeropuerto de Caleta Olivia, la Destilería de Petróleo, entre otros tantos espejismos electivos.

Porque va de suyo una conclusión inapelable: si mañana mismo milagrosamente el ferrocarril desmantelado se pusiera en marcha… ¿alguien me puede decir que cosa transportarían?

Y expreso esto porque el objetivo oficial –tal cual lo manifiestan- es la realización del Proyecto de Ingeniería, Proyecto Ejecutivo y Ejecución de las obras necesarias para el reacondicionamiento y rehabilitación del ramal Puerto Deseado – Colonia Las Heras de la línea General Roca, en la provincia de Santa Cruz para la circulación de trenes de cargas y pasajeros. ¿Qué tal?: cargas y pasajeros.



LA VERDAD
UN NEGOCIADO MAS DE RICARDO JAIME Y JULIO DE VIDO

La pomposamente llamada: “MEMORIA TECNICA LLAMADO A LICITACION PUBLICA NACIONAL PARA LA REALIZACION DEL PROYECTO DE INGENIERIA, PROYECTO EJECUTIVO Y EJECUCIÓN DE LAS OBRAS NECESARIAS PARA EL REACONDICIONAMIENTO Y REHABILITACIÓN DEL RAMAL PUERTO DESEADO – COLONIA LAS HERAS DE LA LÍNEA GENERAL ROCA, EN LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ - MINISTERIO DE PLANIFICACION FEDERAL, INVERSION PUBLICA y SERVICIOS SECRETARIA de TRANSPORTE” evidencia lo que a todas luces representa para el gobierno K la restauración de un ramal ferroviario varias décadas abandonado: Un negociado más.

Y no puede ser otra cosa cuando el proyecto vine impulsado por Ricardo JAIME y Julio DE VIDO. Claro que de una magnitud mucho menor al otro complejo ferroviario que están armando con la infame intención de seguir robándonos: el famoso “TREN BALA” con un costo inicial de 1.300 Millones de dólares, que se adjudicó a un monto muy superior a los 4.000 Millones de dólares, que se terminará pagando cerca de 10.000 millones de dólares… en fin: un clásico en el Estilo K, exacerbando a límites obscenos la orgía de corrupción en el gobierno más corrupto, más mentiroso y más hipócrita de la historia argentina.

Y si bien las diferencias entre uno y otro tren son siderales, no dejará de ser simplemente eso: un nuevo negociado.

Pronto se sabrá finalmente el Presupuesto Oficial de la obra que seguramente será varias veces millonaria y comprobaremos como alguna empresa vinculada al poder emprende con las tareas de reparación.

OBRAS A REALIZAR
Para concretar la rehabilitación del corredor para la circulación de trenes, se consideran las siguientes necesidades, entendiendo en principio, que es imprescindible como mínimo la concreción de tareas en cada uno de los sectores, las que serán complementadas con las que surjan del relevamiento, prospección y verificación que deberá efectuar cada oferente, a los fines de la elaboración del Proyecto de Ingeniería que deberá presentar integrando la oferta.

♦Efectuar la limpieza y desobstrucción de vía hasta el nivel inferior del hongo del riel eliminando aquellas malezas que únicamente interfieran u obstaculicen el flanco activo del hongo del riel, eliminar montículos de tierra sobre la vía al igual que en aquellos sectores (cuadro de estaciones y pasos a nivel) como en aquellos cruces donde las vías se encuentran tapadas por la carpeta asfáltica.
♦Completar y perfilar el balasto, donde resulte necesario, tanto en el extremos de los durmientes, banquinas y en el centro de la vía, logrando una tapada hasta el nivel inferior del hongo del riel.. Es importante que luego de completar dicha tarea la zona afectada quede conveniente compactado el balasto, apisonando especialmente a ambos lados de los rieles buscando un correcto sellado para evitar filtraciones de agua.
♦Materializar la instalación de durmientes en lugares de faltantes puntuales, fijándolos con tirafondos y teniendo en cuenta el corredor de trocha existente.
♦Reemplazo de los rieles de corrida (dos) en la estación Minerales lado Sur, frente al tanque de agua, por presentar sus patines disminuidos por corrosión.
♦Reemplazo de rieles de considerarlo necesario en los sectores que se determinen.
♦Normalizar las torceduras de vía en la estación Ramón Lista, próximo al ADV lado Sur y el desplazamiento de rieles en la progresiva aproximada Km 199,5 lado Sur, ingreso al ámbito de la estación Pico Truncado.
♦Efectuar los ajustes correspondientes en los aparatos de vía, colocando las grapas y candados de seguridad, asegurando las conexiones de accionamiento a los dispositivos demando.
♦Construcción de una Obra de Arte, alcantarilla de aproximadamente 4,00 m de luz en la progresiva PKM Km 252,2, con recomposición del terraplén.
♦Completar la señalización pasiva de los cruces a nivel públicos conforme a la normativa vigente (normas aprobadas por la Resolución SETOP N° 7/81 y Anexo L del Decreto N°779/95, que pueden consultarse en el sitio de Internet de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte: www.cnrt.gov.ar) con autorización y bajo la supervisión de la autoridad vial”.
♦En aquellas progresivas donde se apreció el cruce de un tendido de cañería gas de alta presión o hidrocarburos, que cruzan la vía, se requiere completar y asegurar los durmientes y fijaciones produciendo la necesaria compactación del balasto, como asimismo efectuar la verificación si dichos cruces cuentan con la protección correspondiente conforme la Norma Técnica GVO (OA) 003 que trata la ocupación de la propiedad ferroviaria con conductos subterráneos para líquidos o gases.

Este es el cuadro de situación que, a ojo de buen cubero, dejaran 30 años de abandono. Como bien se supone se irán encontrando mas deterioros que en una evaluación a priori no se pueden apreciar. A más de ello importan la reparación de las estaciones y la adquisición de vagones y locomotoras.

CONCLUSIONES
No existen dudas que la reactivación de nuestro arcaico ferrocarril regional despierta diversos grados de entusiasmos. Por ello hay dirigentes que detrás del beneplácito popular se enancan políticamente planteando nuevos ramales que vinculen a sus comunidades con las vías ferroviarias. Entonces se suscitan confrontaciones entre diferentes comunidades, cada cual defendiendo legítimamente lo que consideran una oportunidad genuina de progreso.

Y todo esto es atendible. Siempre es bienvenida y saludable una leal confrontación en defensa de la prosperidad.

Pero en este caso la contienda carece de sentido. Simplemente porque en las actuales circunstancias económicas y sociales de las localidades que el ferrocarril vincula, el ferrocarril no hace falta. Ni para carga, ni mucho menos para pasajeros. La red vial que vincula las localidades del norte santacruceño constituye la herramienta de conexión más rápida, cómoda y conveniente.

El servicio prestado por las numerosas empresas de transporte interurbano de pasajeros es ágil, frecuente, óptimo y más que suficiente. El servicio de cargas a través de los camiones es diversificado, corriente, rápido y eficaz.

En este contexto la restitución del servicio ferroviario es innecesaria.

Pero mas allá de las razones rastreras que motivan los intereses oficiales no debemos oponernos. Porque llegará el tiempo en que el ferrocarril se torne imperioso.

Será entonces el tiempo del desarrollo y la prosperidad.

Será el tiempo en que el servicio de transporte prestado por la flota pesada no satisfaga una demanda creciente y constante. Será el tiempo en que Santa Cruz y su producción con la calidad ecológica internacionalmente reconocida se abran a los ansiosos mercados del mundo, hacia las demandas progresivas de los países del Atlántico y los del Pacífico.

Será el tiempo de la reconversión productiva y el desarrollo propuesto por el MULTIPROPOSITO VALLE DESEADO a través de un acueducto eficaz que nazca en el lago Buenos Aires y recorra el norte santacruceño para terminar en Puerto Deseado. Un acueducto que en su trayectoria vaya generando producción intensiva y riqueza agropecuaria. NO EL “CAÑITO PEDORRO” que LOS KIRCHNER nos proponen por medio de un nuevo negociado al que pomposamente llaman DIQUE LOS MONOS.

Pero para ello falta un tiempo. El tiempo en que las mayorías populares se identifiquen con los anhelos de un nuevo modelo de gobierno. Un gobierno que tenga perfectamente claro que antes de restaurar un servicio ferroviario, es indispensable regenerar primero la cultura del trabajo.

Será entonces que el ferrocarril abandonado recuperará el esplendor perdido. La ostentación que gozaba cuando de su recorrido dependía el desarrollo de una economía regional floreciente.

Mientras esperamos que esto nos pase, no tendremos mas remedio que soportar al gobierno que invierte sumas exorbitantes en la restauración de vías desmanteladas para el extravagante recorrido de un tren fantasma.




Miguel CHAZARRETA
miguelchazarreta@gmail.com