EL ORDEN DIGITAL

lunes, 23 de junio de 2008

AL FIN SE SUPO LA VERDAD: ELLAS CONDUCEN MEJOR

Los hombres provocan el 96% de los accidentes de tránsito
Un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI) reveló que los conductores hombres son más peligrosos y “agresivos” que las mujeres, al participar en más del 96% de los accidentes en rutas, lo que se debe a que ellas son “más pacientes” y cumplen más las normas de tránsito.
Sobre un relevamiento de unos cinco mil choques graves en rutas, se determinó que los hombres concentran el 96,8%, mientras que en el caso de autopistas la participación femenina sólo asciende al 15%.

La cifra, de todos modos, se ve influida por la mayor cantidad conductores masculinos que constituyen las tres cuartas partes del total de automovilistas, además de que los choferes profesionales son casi todos hombres y provocan un tercio de los choques.
No obstante, si se calcula la participación femenina en los accidentes de acuerdo a la cantidad de mujeres con licencia de conducir, la tendencia se mantiene: sólo están involucradas en el 28,4% de los choques, mientras los varones superan el 70%, lo que los especialistas atribuyen a que son más agresivos al volante.
En cuanto a las lesiones provocadas a automovilistas, ellas causan un quinto del total y sólo el 14% a motociclistas, de acuerdo a la base de datos de CESVIMED, que funciona dentro de la entidad.
De acuerdo al documento, esto revela que “el conductor hombre es arriesgado, no respeta las normas, se maneja en base a la sensibilidad que le transmite el tránsito y es agresivo”.
Hasta detalla que no le gusta prestar su coche y que sólo “usa los elementos de seguridad por temor a ser controlado o sancionado pero no por verdadero conocimiento”.
La mujer, en cambio, “es más respetuosa de las reglas y acepta las consignas sin desafiarlas, suele ser paciente” y aunque no tiene una “gran afinidad” por la mecánica y tiene una “menor habilidad” técnica, “le gustan los vehículos” y es más receptiva a los consejos de seguridad vial.

Telam/El Patagonico