EL ORDEN DIGITAL

martes, 19 de febrero de 2008

JUBILADOS DISCONFORMES POR EL FUNCIONAMIENTO DE LOS CAJEROS

"CLIENTES CAUTIVOS" DEL BANCO SANTA CRUZ RECLAMAN POR SERVICIOS
Numerosos jubilados y activos de Puerto Deseado con cuentas en el Banco Santa Cruz, quienes se autodefinen como "clientes cautivos", han presentado formalmente sus reclamos a la presidencia de la entidad. En la nota enumeran una serie de dificultades que afectan a las personas de la tercera edad.
El primer ejemplo que presenta la nota señala textualmente:
"Desde el año pasado un cartel luminoso instalado sobre las cajas de esta sucursal (Puerto Deseado) anunciaba /y aún lo hace) que para comodidad de los jubilados se los instaba a cobrar sus sueldos en los cajeros automáticos. Al tiempo nos encontramos con la novedad de que los sueldos ya no se pagaban por caja, lo cual no se condice con lo que al dorso del Resumen de Cuenta Mensual, el propio banco tiene tarifado en $ 2,50 para extracciones por caja. Pues no, hubo que hacer dos filas: una para cobrar en el cajero automático y la otra en las cajas para pagar servicios y/o hacer transferencias, lo cual duplicó el tiempo de tramitación y permanencia en el banco".
"Ahora -prosigue el texto- desde el presente año nos topamos con un pequeño cartel a la entrada del banco que anuncia que toda factura de servicio y transferencias deben hacerse únicamente por los cajeros automáticos". En este punto plantean que "para realizar este tipo de operaciones se requiere de ciertos conocimientos y soltura técnica que en general las personas de nuestra generación no tenemos". Los jubilados explican que "frente a las opciones que nos plantea el cajero tendemos a pensar los pasos a seguir con más lentitud, pero el mismo no está programado para esperar y pronto aparece en pantalla la pregunta de si necesitamos más tiempo" y que "si tenemos la suerte de llegar a la etapa de marcar el código de pago electrónico que es de alrededor de catorce números con la premura que nos exige el cajero, la operación se transforma en una tarea casi imposible para las personas con algún grado de dificultad visual". A esta altura sugieren que "el código debería estar impreso en negrita y separado en grupos de cuatro dígitos que son más fáciles de memorizar".
En otro párrafo de la nota los jubilados se refieren al acceso a los cajeros. "Antes -puntualizan- los usuarios esperábamos en el hall de entrada. Ahora se ha colocado una mampara reduciendo el sector de espera a cinco o seis personas en tanto el resto debe hacer fila en el exterior; y en estas latitudes y en invierno, eso es algo que no merecemos las personas mayores. En la sucursal Comodoro Rivadavia es aún peor ya que desde la colocación de la antedicha mampara, el sector de espera es directamente en la vereda".
Los firmantes de la misiva consideran que "las comodidades para los jubilados y personas mayores que el banco pregona en realidad se ven desvirtuadas en la práctica y la comodidad, en todo caso, es para los empleados del banco que atienden menos clientes..." y advierten que "los jubilados también somos clientes porque tenemos nuestras cuentas de sueldos en esa entidad, lo que nos convierte en clientes cautivos y que hacemos trámites como cualquier otro". "Queremos igualdad de trato y no restricciones. Es nuestro derecho", enfatizan.

SUGERENCIAS
La nota incluye algunas propuestas para dar solución a estos inconvenientes y molestias que, por errores involuntarios, pueden llegara perjudicar económicamente a los "clientes cautivos" de edad avanzada:
En primer término sugieren "establecerque el uso del cajero automático para cobro de sueldos, pago de servicios, transferencias, etc., sea optativo y no obligatorio para jubilados y personas mayores". Luego proponen "llevar adelante un plan educativo a largo plazo para enseñar fehacientemente el uso de las nuevas tecnologías a las personas mayores".