EL ORDEN DIGITAL

lunes, 10 de diciembre de 2007

CARTAS DE LECTORES/ DEFIENDEN A PROFESIONAL PROCESADO POR EL JUEZ VILLA

Puerto Deseado, 9 de Diciembre de 2007
Sr. Director
Diario El Orden
Dn. Mario Dos Santos López

Nos permitimos acercarnos a este espacio público, impulsados por la necesidad de salir del silencio cómplice al que nos vemos sometidos por la estrategia del poder.
Asistimos nuevamente a la tantas veces repetida situación de castigo y persecución de quien disiente, solicita, reclama algo, o cuestiona "la autoridad o el orden establecidos" (y, en este caso es necesario agregar, establecidos contraviniendo normativas y reglamentación).
Es por todos sabido que indefectiblemente paga costos aquel que plantea problemáticas laborales - sean éstas organizativas, administrativas, relacionales o salariales -, aún cuando sea portavoz de muchos, asistido por la razón y guiado por el deseo de bienestar general. Y estamos acostumbrados a pagar estos costos o enterarnos de que otros los pagan.
Pero, en este caso, el absurdo sobrepasa nuestra capacidad de sometimiento. Nos conmina a salir del silencio que, de algún modo, permite el ejercicio impune de la violencia desde los espacios de poder (..las más de las veces, circunstancial y poco legítimo).
Un hombre probo está sometido a proceso legal -..legal?-. Está procesado por agresión. Desconocemos detalles, porque la discreción es también una de sus características. Sabemos de su capacidad personal de debatir, razonar, discutir, negociar; pero, decididamente, nos es imposible creer que "agreda" a alguien (en presencia de muchas personas que, de ser preguntadas, con toda certeza darán fe de que no lo hizo).
Este hombre, profesional eficiente, dedicado y comprometido con su tarea, ético, responsable, siempre mesurado, extremadamente educado y cortés, con intachable trayectoria - tanto en el ámbito personal como social y profesional -, NO agrede. Es un hombre de razones, es un hombre de bien.
El Licenciado Sr. Roberto Meyorín no necesita defensas públicas. Pero las merece.
Nosotros necesitamos defender. Nuestra sociedad necesita recordar que el silecio no nos salva sino, por el contrario, nos somete: lesiona nuestra dignidad y pone cercos a nuestra libertad.
Agradeciendo a Ud. la publicación de ésta, lo saludan atentamente.-
Sandra I. Encina Gustavo A. Galli
DNI 12024338 DNI 11162398