EL ORDEN DIGITAL

viernes, 5 de octubre de 2007

EL CUERPO DE JESUS LOPEZ FUE ENCONTRADO GRACIAS A UNA PERRA LABRADOR


EL MACABRO HALLAZGO SE PRODUJO GRACIAS AL OLFATO DE UNA PERRA DE RAZA LABRADOR. HAY UN PANADERO DETENIDO Y UN PROFUGO

El cuerpo del boxeador deseadense estaba sumergido en una laguna

Luego de 17 días de intensa búsqueda, y gracias al olfato de una perra entrenada para detección de narcóticos, ayer apareció el cuerpo sin vida de Jesús López, el joven boxeador de Puerto Deseado que luego de ser asesinado fue arrojado a una laguna lindante con la Prefectura de esa localidad.
Los últimos que lo vieron con vida aseguran que la noche de su desaparición López había sido salvajemente golpeado por una patota. Ya hay un detenido y la justicia lanzó pedidos de captura para otros sospechosos, en tanto que la comunidad que había protagonizado marchas de protesta por la desaparición del muchacho, reconoció la denodada labor que cumplió el personal policial a cargo del comisario Carlos Ayuso.
Hinchado, completamente vestido y con severos signos de putrefacción. Así fue encontrado a las 7.35 de ayer el cuerpo de Jesús López, desaparecido hace más de 17 días, quien luego fue reconocido en la morgue judicial por su madre y un hermano.
Su rostro presentaba cortes profundos y si bien al cierre de esta edición aún era sometido a una autopsia que determine las causas médicas de su muerte, no se pudo conocer fehacientemente si sus agresores le colocaron peso alrededor del cuerpo antes de arrojarlo a la oscura laguna, receptora de desechos hogareños.
Frente al puerto, y hacia un lado de las instalaciones de la Prefectura local, se ubica la laguna donde ayer apareció López, cuyos asesinos no pensaron jamás que sería tan intensamente buscado por las fuerzas de seguridad.
La laguna, que tiene 80 metros de ancho por 200 de largo, había sido rastrillada con anterioridad por buzos tácticos, aunque no en las profundidades en las que se encontraba el cuerpo, ya que su complexión, de ramas y elementos cortantes, dificultaron demasiado la tarea.

CRIMEN Y MISTERIO
Si bien los malvivientes eligieron ese lugar para arrojar los restos mortales del joven boxeador, salvaguardándose en la privacidad que la fisonomía de esa zona alejada del casco urbano parecía ofrecerles, ayer el olfato de una pequeña labradora de Retriber, traída desde Caleta Olivia por un particular de apellido Pródromos, les confirmó que el crimen perfecto no existe.
Cerca de las siete de la mañana, la perra junto con su dueño y una cuadrilla de uniformados, llegaron al lugar.
«María», que es como se llama el animal, comenzó a ladrar en dirección a la laguna y seguidamente se tiró al agua.
Atónitos, los buzos tácticos decidieron hacer caso a las señales del can, e inmediatamente se internaron directamente en medio de la laguna, que es donde la perra indicaba.
Vale decir que «María» tiene una amplia experiencia en detección de drogas en Caleta Olivia, y si bien no pertenece a la fuerza policial, siempre colabora en los operativos en los que se la requiere.
El misterio que rondaba la desaparición de Jesús López, ocurrida en la madrugada del domingo 16 de setiembre tras mantener una pelea callejera en un club nocturno, mantuvo en vilo a la policía de Puerto Deseado que lo buscó, en colaboración con Prefectura y buzos tácticos traídos especialmente de Río Gallegos.
La intriga fue develada y tan solo una hora después de que se recuperara el cuerpo de la laguna, los efectivos a cargo del comisario Carlos Ayuso, efectuaron la primera detención de uno de los partícipes de la feroz riña.

VARIAS COPAS Y UNA PELEA
El joven, que se desempeñaba como envasador en una empresa pesquera de Puerto Deseado, era además un adepto al deporte de los puños y -según el relato de su novia- durante la noche de su desaparición había tomado demasiado y varias veces había buscado pelea.
La discusión derivó en un ida y vuelta de puños que terminó en la vereda del local nocturno y con López con una herida cortante en su cabeza.
De los hombres con quienes se trenzó poco se había dado a conocer para no entorpecer la búsqueda policial.
Por eso, la detención de ayer de un joven panadero de la localidad fue sorpresiva. El hombre, indicado por muy diversas fuentes como una de las personas que participó de la pelea con López, fue detenido mientras trabajaba en un local comercial de Puerto Deseado, en tanto la justicia ya solicitó la extradición y captura de otro sujeto que se dio a la fuga hacia una ciudad del noroeste argentino.

diario El Patagonico