EL ORDEN DIGITAL

sábado, 21 de julio de 2007

UN DIA DE FURIA.../ Así lo vio LA NACION de Buenos Aires

Incendiaron plantas pesqueras
Un grupo de marineros atacó seis fábricas en Puerto Deseado; enviaron gendarmes


Puerto Deseado retrocedió ayer a principios del siglo pasado, a tiempos de la Patagonia rebelde: unos cien marineros que están de huelga desde el 3 del actual incendiaron seis plantas procesadoras de pescado y provocaron destrozos en la municipalidad local. Los manifestantes pertenecen a la Agrupación de Marineros Santacruceños y a la filial local del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que desconoce la conducción nacional del gremio, liderada por el ultrakirchnerista Omar Suárez.

Estos hechos se produjeron en forma simultánea con la visita que el presidente Kirchner, y su esposa y candidata, Cristina Fernández, realizaron a Puerto Santa Cruz, a 520 kilómetros de los disturbios (sobre lo que se informa en la página 12). Del acto encabezado por el primer mandatario participaron casi todos los intendentes de la provincia, incluido el deseadense Arturo Rodríguez, que se había comprometido a recibir ayer a los manifestantes. Por eso, al no encontrarlo en su despacho, y ante la impotencia del intendente interino, el concejal justicialista Enrique Barría -que no logró comunicarse con ninguna autoridad provincial-, los marineros comenzaron a destrozar el municipio y se dirigieron al Parque Industrial Pesquero donde incendiaron instalaciones industriales y frigoríficas de las firmas Pesquera Santa Elena, Pespasa, Carsa, Pesquera Santa Cruz, Arbumasa, Pescargen y Vieira.

Tras los destrozos, los huelguistas y el gobernador provincial, Daniel Peralta, acordaron una tregua hasta hoy, a las 12, cuando se retomarán las negociaciones. Anoche, el gobierno nacional les confirmó a las empresas pesqueras el envío de efectivos de la Gendarmería. "No para reprimir, pero sí para cuidar un poco las plantas y el orden porque nuestra gente no puede andar por la calle", afirmó Alfredo Pott, presidente de la Cámara de Armadores Pesqueros Congeladores de la Argentina (Capeca) y de pesquera Santa Isabel, una de las firmas atacadas. Para la cámara, que denunció los destrozos ante la Justicia, habría pérdidas económicas de hasta US$ 100 millones.

En tanto, Suárez afirmó: "Lo que ha sucedido sólo se explica por la participación de provocadores, ajenos a nuestro gremio, que incentivaron la violencia para instalar un clima de caos que tendrá indudables derivaciones políticas". Sin embargo, buena parte de los manifestantes pertenecen a la sede local del SOMU, que la conducción nacional intervino el lunes pasado. Ese día el interventor designado por Suárez -el secretario de Interior del gremio, Nicolás Fuentes- fue expulsado literalmente a golpes por los marineros.

"Nadie había pensado que esto podía llegar a pasar. El propio intendente nos había prometido una respuesta para el mediodía de hoy [por ayer], pero se fue a chuparle las medias a Kirchner. Acá están las consecuencias", afirmó Daniel Medina, uno de los líderes de la protesta y delegado del intervenido SOMU local.

De hecho, el conflicto se originó cuando los marineros santacruceños desconocieron el convenio laboral firmado por el SOMU y bloquearon el acceso del parque industrial pesquero, hace 15 días. Desde entonces, la actividad de extracción y procesamiento de diferentes especies está paralizada. Los manifestantes reclaman la nulidad de ese convenio, incrementos de sueldo y ser exceptuados del impuesto a las ganancias.

José Crettaz
DIARIO LA NACION